Bueno chicas hasta aquí le dejo, espero hayan disfrutado del maratón.
Les juro que trataré de seguir el maratón de Manual De Lo Prohibido mañana como a la misma hora.
Gracias por esperar.
JIBS <3
Hola este blog será de novelas de ti y de Ross Lynch, no solo será una sino que varias. Espero que les guste.
lunes, 24 de noviembre de 2014
Manual De Lo Prohibido "Cap 9 parte 2"
|Manual de lo Prohibido|
Capitulo 9. Parte 2.
-¿Por qué te fuiste de Arizona?-musité, tímida y con la voz apenas audible.
Él se quedó en silencio de nuevo y luego bajó la mira. ¡Tonta, tonta, tonta! Me decía una voz interna; si no se lo contó a Sharon, no sé por qué tenía la esperanza de que me lo contara a mí.
-Es que no quería estar más en ese lugar-comenzó, con un tono de voz que se fue haciendo agrio conforme hablaba.
Iba a conformarme con aquella respuesta, creyendo que él ya no seguiría hablando; pero su boca se abrió de nuevo… ¿estaba dispuesto a contarme a mí… todo?
-La razón fue una chica, Kristen-su mirada estaba gacha, puesta atenta en el verde cojín del sillón-. Ella fue mi novia durante un año; estábamos bien, ó eso creía yo, hasta que un día llegué a casa y mamá me dijo que Kristen había ido y me había dejado una nota, una especie de carta o algo así…-se quedó en silencio y respiró de forma notable varias veces, mientras que yo sólo observaba cómo su perfecto abdomen se inflaba y desinflaba bajo la camisa azul que vestía; luego continuó-. Subí a mi habitación y me senté a leer la nota; decía que se iba, que no la buscara y que era el fin de nuestra relación. Que lamentaba que eso tomara tanto tiempo y que se iba simplemente porque se merecía algo mejor que… yo-su semblante de ángel ahora parecía como si estuviese tallado en piedra, con una expresión hostil y entristecida a la vez-. Terminé el año que me faltaba para graduarme y salí corriendo de ese lugar tan pronto pude; lo primero que se me ocurrió fue ir hasta Japón, pero llegué primero a Italia, aquí, me gustó y descubrí que era lo suficientemente lejos de ese lugar, así que decidí quedarme. Mi familia se mudó al año siguiente, cerca de mi apartamento. Mientras me iba esforzando en no recordar aquello ni nada de ese lugar. No te voy a negar, que sí me dolió. Yo la quería bastante y para ella simplemente no fue suficiente…-su voz se perdió y luego el silencio apareció de nuevo, y supe que ya no hablaría.
-Qué estúpida-farfullé, incrédula y él me miró.
-¿Disculpa?
-Kristen, es una estúpida-dije-. Me disculparás, pero, ¿que no eras suficiente? ¿Que se merecía algo más? ¿Acaso existe algo mejor que tú?-¡cállate! Me gritó la voz y capté la última pregunta que había salido de mi boca, el rubor corrió traicionero y sentí vergüenza; pero Ross me miraba enternecido, y mi corazón se conmovió dentro de mí, así que seguí hablando pero ahora consciente de lo que decía-. Qué tonta fue-musité-, porque no vio que eres un chico increíble, talentoso, atento, divertido, además de muy apuesto.
Él esbozó una sonrisa de medio lado.
-Estoy segura que jamás encontró ese “algo mejor” porque simplemente no lo hay-continué-. Qué lástima que te haya dejado ir, porque no supo que lo que dejó escapar fue como un tesoro, que ya no recuperará; por eso digo que Sharon es muy afortunada-en lo último de mi frase, la voz se me entristeció, pero él sonrió y aquella sonrisa le dio motivo a mi corazón para palpitar fuertemente.
-Qué linda eres-musitó y el corazón comenzó a latirme más y más rápido, expandiéndose por todo mi pecho-. Gracias.
Sonreí apenas pude, porque aún estaba un poco atolondrada intentando calmar a mi bombeador de sangre.
-¿Sabes?-me dijo- Eres a la primera persona a la que se lo digo.
Cuando creí que el corazón había vuelto a su tamaño normal, volvió a inflarse completamente conmovido.
-Gracias por tenerme la confianza-murmuré.
-Gracias por escucharme.
Le sonreí de nuevo, aun sin comprender cómo es que aquella chica lo había dejado ir.
-Pero basta de mí, te toca-la sonrisa alegre apareció de nuevo en su rostro y esperé a que dijera la primer pregunta-. ¿Qué te inspiró a ser fotógrafa?
-Mi papá-dije-. Le gustaba mucho tomarnos fotos, a mí y a mi mamá y me gustaba cuando me sentaba en sus piernas y me las mostraba una por una, decía “Mis chicas” y luego me daba un abrazo. Me hacía sentir protegida-el recuerdo llegó hasta mi garganta, quebrándome la voz.
-Seguro tu padre está muy orgulloso de ti, donde sea que él esté-me acarició la rodilla con cariño y me sonrió.
-Gracias.
-Dime, ¿Qué hay con el chico de California?-inquirió y me reí por el cambio de tema tan repentino.
-¿Cuál chico?-dije, un poco confundida.
-Del que le hablaste a Rocky hoy, sobre tu amiga…
-¡Oh! Eso, amm…-recordé mi pequeña mentira y rebusqué algunas palabras para formar la respuesta que él me pedía-. Bueno, como tú dijiste, ya no importa, ya se quedó allá-me preguntaba si había notado mi nerviosismo.
-¿Te has enamorado alguna vez?-su mirada miel se clavaba en mi rostro con intensidad, haciendo que mi corazón se trabara en sus latidos.
-Existió un chico, Dennis-expliqué-. Pero, no funcionó-me encogí de hombros.
-¿Por qué no funcionó?
-Bueno, éramos muy distintos. Yo amaba la fotografía y el arte y él… no era muy trabajador que digamos-reí-. Pero era un buen chico.
-¿Entonces buscas a alguien con quien puedas congeniar?
-No lo busco, Ross. Tengo algo así como una creencia de que él sólo llegará.
-El destino.
-Quizá-me encogí de hombros.
-Dime, Rocky es…-parecía como si luchara con las palabras para encontrar las adecuadas-, amm… bueno, se nota que te llevas muy… bien, con él. ¿Te gusta?-sin embargo, parecía también apenado por su pregunta.
La fierecilla se emocionó al oír la pregunta que esperaba. “Dile que sí, dile que sí” me decía, pero la ignoré mandándola al rincón de donde había salido.
Capitulo 9. Parte 2.
-¿Por qué te fuiste de Arizona?-musité, tímida y con la voz apenas audible.
Él se quedó en silencio de nuevo y luego bajó la mira. ¡Tonta, tonta, tonta! Me decía una voz interna; si no se lo contó a Sharon, no sé por qué tenía la esperanza de que me lo contara a mí.
-Es que no quería estar más en ese lugar-comenzó, con un tono de voz que se fue haciendo agrio conforme hablaba.
Iba a conformarme con aquella respuesta, creyendo que él ya no seguiría hablando; pero su boca se abrió de nuevo… ¿estaba dispuesto a contarme a mí… todo?
-La razón fue una chica, Kristen-su mirada estaba gacha, puesta atenta en el verde cojín del sillón-. Ella fue mi novia durante un año; estábamos bien, ó eso creía yo, hasta que un día llegué a casa y mamá me dijo que Kristen había ido y me había dejado una nota, una especie de carta o algo así…-se quedó en silencio y respiró de forma notable varias veces, mientras que yo sólo observaba cómo su perfecto abdomen se inflaba y desinflaba bajo la camisa azul que vestía; luego continuó-. Subí a mi habitación y me senté a leer la nota; decía que se iba, que no la buscara y que era el fin de nuestra relación. Que lamentaba que eso tomara tanto tiempo y que se iba simplemente porque se merecía algo mejor que… yo-su semblante de ángel ahora parecía como si estuviese tallado en piedra, con una expresión hostil y entristecida a la vez-. Terminé el año que me faltaba para graduarme y salí corriendo de ese lugar tan pronto pude; lo primero que se me ocurrió fue ir hasta Japón, pero llegué primero a Italia, aquí, me gustó y descubrí que era lo suficientemente lejos de ese lugar, así que decidí quedarme. Mi familia se mudó al año siguiente, cerca de mi apartamento. Mientras me iba esforzando en no recordar aquello ni nada de ese lugar. No te voy a negar, que sí me dolió. Yo la quería bastante y para ella simplemente no fue suficiente…-su voz se perdió y luego el silencio apareció de nuevo, y supe que ya no hablaría.
-Qué estúpida-farfullé, incrédula y él me miró.
-¿Disculpa?
-Kristen, es una estúpida-dije-. Me disculparás, pero, ¿que no eras suficiente? ¿Que se merecía algo más? ¿Acaso existe algo mejor que tú?-¡cállate! Me gritó la voz y capté la última pregunta que había salido de mi boca, el rubor corrió traicionero y sentí vergüenza; pero Ross me miraba enternecido, y mi corazón se conmovió dentro de mí, así que seguí hablando pero ahora consciente de lo que decía-. Qué tonta fue-musité-, porque no vio que eres un chico increíble, talentoso, atento, divertido, además de muy apuesto.
Él esbozó una sonrisa de medio lado.
-Estoy segura que jamás encontró ese “algo mejor” porque simplemente no lo hay-continué-. Qué lástima que te haya dejado ir, porque no supo que lo que dejó escapar fue como un tesoro, que ya no recuperará; por eso digo que Sharon es muy afortunada-en lo último de mi frase, la voz se me entristeció, pero él sonrió y aquella sonrisa le dio motivo a mi corazón para palpitar fuertemente.
-Qué linda eres-musitó y el corazón comenzó a latirme más y más rápido, expandiéndose por todo mi pecho-. Gracias.
Sonreí apenas pude, porque aún estaba un poco atolondrada intentando calmar a mi bombeador de sangre.
-¿Sabes?-me dijo- Eres a la primera persona a la que se lo digo.
Cuando creí que el corazón había vuelto a su tamaño normal, volvió a inflarse completamente conmovido.
-Gracias por tenerme la confianza-murmuré.
-Gracias por escucharme.
Le sonreí de nuevo, aun sin comprender cómo es que aquella chica lo había dejado ir.
-Pero basta de mí, te toca-la sonrisa alegre apareció de nuevo en su rostro y esperé a que dijera la primer pregunta-. ¿Qué te inspiró a ser fotógrafa?
-Mi papá-dije-. Le gustaba mucho tomarnos fotos, a mí y a mi mamá y me gustaba cuando me sentaba en sus piernas y me las mostraba una por una, decía “Mis chicas” y luego me daba un abrazo. Me hacía sentir protegida-el recuerdo llegó hasta mi garganta, quebrándome la voz.
-Seguro tu padre está muy orgulloso de ti, donde sea que él esté-me acarició la rodilla con cariño y me sonrió.
-Gracias.
-Dime, ¿Qué hay con el chico de California?-inquirió y me reí por el cambio de tema tan repentino.
-¿Cuál chico?-dije, un poco confundida.
-Del que le hablaste a Rocky hoy, sobre tu amiga…
-¡Oh! Eso, amm…-recordé mi pequeña mentira y rebusqué algunas palabras para formar la respuesta que él me pedía-. Bueno, como tú dijiste, ya no importa, ya se quedó allá-me preguntaba si había notado mi nerviosismo.
-¿Te has enamorado alguna vez?-su mirada miel se clavaba en mi rostro con intensidad, haciendo que mi corazón se trabara en sus latidos.
-Existió un chico, Dennis-expliqué-. Pero, no funcionó-me encogí de hombros.
-¿Por qué no funcionó?
-Bueno, éramos muy distintos. Yo amaba la fotografía y el arte y él… no era muy trabajador que digamos-reí-. Pero era un buen chico.
-¿Entonces buscas a alguien con quien puedas congeniar?
-No lo busco, Ross. Tengo algo así como una creencia de que él sólo llegará.
-El destino.
-Quizá-me encogí de hombros.
-Dime, Rocky es…-parecía como si luchara con las palabras para encontrar las adecuadas-, amm… bueno, se nota que te llevas muy… bien, con él. ¿Te gusta?-sin embargo, parecía también apenado por su pregunta.
La fierecilla se emocionó al oír la pregunta que esperaba. “Dile que sí, dile que sí” me decía, pero la ignoré mandándola al rincón de donde había salido.
Manual De Lo Prohibido "Cap 9 parte 1"
|Manual de lo Prohibido|
Capitulo 9. Parte 1.
La tarde había llegado y el sol se había ocultado ya en algún punto del cielo cuando volvimos al departamento. Había sido increíble haber pasado todo un día con Ross cuando no estaba en mis planes. Me sentía mal a veces de haber utilizado a Rocky en varias ocasiones para sacarle ese rostro adusto y un ceño fruncido a Ross. Pero más allá de la remota culpa, se sentía bien.
-¡Uff! Fue un día magnífico el de hoy-dijo Rocky, riendo complacido.
-Lo fue-concordé-. Gracias, Rocky.
Besé su mejilla ligeramente coloreada por una bella pincelada rosa y crucé los dedos por que el ceño fruncido de Ross apareciera de nuevo en su bello rostro. Le miré por la colilla del ojo cuando me alejé de Rocky y lo vi con las manos en sus bolsillos y la mirada baja, como si quisiera evitar ver. La fierecilla se decepcionó.
-Hasta luego, Rocky-le dije.
-Hasta luego, principessa-rió, tímido, luego dio la vuelta y se introdujo al departamento de su tía.
Miré a Ross quien ahora esbozaba una linda sonrisa, ¿no le había afectado en nada mi patético intento por ponerlo celoso?
-Qué grosero es Rocky, no se despidió de mí-dijo, pero mantenía aun esa sonrisa.
-Es un poco despistado, no te lo tomes a mal-sonreí.
Abrí la puerta y él me siguió.
-Son las seis treinta de la tarde, ¿qué quieres hacer?-me preguntó.
-Estuve caminando casi todo el día por la plaza, no creo que me queden ánimos de hacer algo más-musité, aventándome al sofá y dejando la rosa roja sobre la mesa de centro.
-¿Quieres jugar cartas?-sugirió, sentándose a mi lado.
-No, siempre me ganas-hice mohín y el rió por lo bajo.
-Bueno, que tal… ¿ver una película?
-Ya vi todas las que Sharon tiene, y me da pereza ir hasta el video club a rentar una. Lo siento-musité, negando.
-Está bien, ¿por qué no jugamos a las diez preguntas?-insistió.
-Bueno creo que eso puedo hacerlo sentada aquí-reí y me crucé las piernas sobre el sillón, acomodándome para quedar cara a cara con Ross.
-Está bien, comienza tú-me dijo.
-Me dijiste que te gustaba la música. ¿Alguna vez has escrito una canción?
-Sí, tengo algunas letras, pero no son tan buenas-sonrió y bajó la mirada.
-Estoy segura de que son geniales-animé.
-Siguiente pregunta-rió.
-¿Algún día me ensañarás una?
Me miró y rió de nuevo por mi insistencia.
-Está bien, algún día-prometió.
-Bien. Veamos…-pensé- ¿tu punto más cosquilloso?
-Emm… el cuello-dijo, como quien no quiere la cosa.
-¿Qué hay de tu futuro?-pregunté, meramente curiosa.
Se encogió de hombros, elegante.
-Pues sólo estoy seguro de una cosa. No seré administrador como Riker- rió-. A lo mejor, quizá, compositor.
-¿Compositor? ¡Dios, eso sería fenomenal!
-Gracias.
¿De qué hablan las canciones que escribes?
-De la vida, de mí, del amor…-se encogió de hombros de nuevo.
La fierecilla se removió y me animó a preguntar:
-¿Alguna vez le escribiste alguna a Sharon?-inquirí, temerosa por la respuesta, porque la fierecilla no sólo era terca, también era sensible.
Se quedó serio por un segundo, con un semblante duro e inexpresivo. La fierecilla se removió curiosa inquieta e impaciente.
-Me da pena admitirlo-bajó la mirada-. Pero no-musitó.
-¿Por qué no?-mi ceño se frunció pero la fierecilla sonreía alegremente.
-Es que…-elevó una de sus manos hasta su cabeza y la rascó despeinando su rubio cabello- lo intenté, de verás, pero las palabras que salían y las frases que se formaban… simplemente no me gustaban. No eran buenas.
-Pero al menos lo intentaste, y ya sabes lo que dicen ‘La intención es lo que cuenta’-le sonreí, aliviada y feliz.
-Supongo-asintió riendo-. Siguiente pregunta.
-Está bien, veamos… ¿Qué pensaste de mí la primera vez que me viste?
Sonrió, dejándome ver todos esos hermosos y perlados dientes.
-Que eras _______, la amiga de Sharon-dijo.
-No eso, eso ya lo sabías. Me refiero a la primera impresión.
-Oh, bueno. Recuerdo que me reí porque peleabas con la puerta-sonrió- y pensé que eras divertida; luego me seguiste la plática, entonces supe que eras sociable; para después deducir que eras agradable porque era fácil reír contigo.
-Oh, vaya. Gracias-musité, ligeramente ruborizada.
-Siguiente pregunta.
-¿Qué extrañas más de Arizona?
-Diría que mi familia, pero ellos viven aquí así que…-pensó- tal vez mi antigua universidad: me gustaban las fiestas-rió-. Siguiente y última pregunta.
-¿Me las estás contando?
-¡Claro! El juego se llama ‘diez’ preguntas, ¿no?
-Está bien, está bien-manoteé.
Pensé muy bien mi última pregunta, y sólo se me vino a la mente la que había estado pensando desde el inicio del juego, incluso mucho antes. Pero no sabía si hacerla era buena idea, sin embargo la fierecilla insistió hasta que las palabras salieron de mi boca con sumo cuidado.
-¿Por qué te fuiste de Arizona?-musité, tímida y con la voz apenas audible.
Él se quedó en silencio de nuevo y luego bajó la mira. ¡Tonta, tonta, tonta! Me decía una voz interna; si no se lo contó a Sharon, no sé por qué tenía la esperanza de que me lo contara a mí.
Capitulo 9. Parte 1.
La tarde había llegado y el sol se había ocultado ya en algún punto del cielo cuando volvimos al departamento. Había sido increíble haber pasado todo un día con Ross cuando no estaba en mis planes. Me sentía mal a veces de haber utilizado a Rocky en varias ocasiones para sacarle ese rostro adusto y un ceño fruncido a Ross. Pero más allá de la remota culpa, se sentía bien.
-¡Uff! Fue un día magnífico el de hoy-dijo Rocky, riendo complacido.
-Lo fue-concordé-. Gracias, Rocky.
Besé su mejilla ligeramente coloreada por una bella pincelada rosa y crucé los dedos por que el ceño fruncido de Ross apareciera de nuevo en su bello rostro. Le miré por la colilla del ojo cuando me alejé de Rocky y lo vi con las manos en sus bolsillos y la mirada baja, como si quisiera evitar ver. La fierecilla se decepcionó.
-Hasta luego, Rocky-le dije.
-Hasta luego, principessa-rió, tímido, luego dio la vuelta y se introdujo al departamento de su tía.
Miré a Ross quien ahora esbozaba una linda sonrisa, ¿no le había afectado en nada mi patético intento por ponerlo celoso?
-Qué grosero es Rocky, no se despidió de mí-dijo, pero mantenía aun esa sonrisa.
-Es un poco despistado, no te lo tomes a mal-sonreí.
Abrí la puerta y él me siguió.
-Son las seis treinta de la tarde, ¿qué quieres hacer?-me preguntó.
-Estuve caminando casi todo el día por la plaza, no creo que me queden ánimos de hacer algo más-musité, aventándome al sofá y dejando la rosa roja sobre la mesa de centro.
-¿Quieres jugar cartas?-sugirió, sentándose a mi lado.
-No, siempre me ganas-hice mohín y el rió por lo bajo.
-Bueno, que tal… ¿ver una película?
-Ya vi todas las que Sharon tiene, y me da pereza ir hasta el video club a rentar una. Lo siento-musité, negando.
-Está bien, ¿por qué no jugamos a las diez preguntas?-insistió.
-Bueno creo que eso puedo hacerlo sentada aquí-reí y me crucé las piernas sobre el sillón, acomodándome para quedar cara a cara con Ross.
-Está bien, comienza tú-me dijo.
-Me dijiste que te gustaba la música. ¿Alguna vez has escrito una canción?
-Sí, tengo algunas letras, pero no son tan buenas-sonrió y bajó la mirada.
-Estoy segura de que son geniales-animé.
-Siguiente pregunta-rió.
-¿Algún día me ensañarás una?
Me miró y rió de nuevo por mi insistencia.
-Está bien, algún día-prometió.
-Bien. Veamos…-pensé- ¿tu punto más cosquilloso?
-Emm… el cuello-dijo, como quien no quiere la cosa.
-¿Qué hay de tu futuro?-pregunté, meramente curiosa.
Se encogió de hombros, elegante.
-Pues sólo estoy seguro de una cosa. No seré administrador como Riker- rió-. A lo mejor, quizá, compositor.
-¿Compositor? ¡Dios, eso sería fenomenal!
-Gracias.
¿De qué hablan las canciones que escribes?
-De la vida, de mí, del amor…-se encogió de hombros de nuevo.
La fierecilla se removió y me animó a preguntar:
-¿Alguna vez le escribiste alguna a Sharon?-inquirí, temerosa por la respuesta, porque la fierecilla no sólo era terca, también era sensible.
Se quedó serio por un segundo, con un semblante duro e inexpresivo. La fierecilla se removió curiosa inquieta e impaciente.
-Me da pena admitirlo-bajó la mirada-. Pero no-musitó.
-¿Por qué no?-mi ceño se frunció pero la fierecilla sonreía alegremente.
-Es que…-elevó una de sus manos hasta su cabeza y la rascó despeinando su rubio cabello- lo intenté, de verás, pero las palabras que salían y las frases que se formaban… simplemente no me gustaban. No eran buenas.
-Pero al menos lo intentaste, y ya sabes lo que dicen ‘La intención es lo que cuenta’-le sonreí, aliviada y feliz.
-Supongo-asintió riendo-. Siguiente pregunta.
-Está bien, veamos… ¿Qué pensaste de mí la primera vez que me viste?
Sonrió, dejándome ver todos esos hermosos y perlados dientes.
-Que eras _______, la amiga de Sharon-dijo.
-No eso, eso ya lo sabías. Me refiero a la primera impresión.
-Oh, bueno. Recuerdo que me reí porque peleabas con la puerta-sonrió- y pensé que eras divertida; luego me seguiste la plática, entonces supe que eras sociable; para después deducir que eras agradable porque era fácil reír contigo.
-Oh, vaya. Gracias-musité, ligeramente ruborizada.
-Siguiente pregunta.
-¿Qué extrañas más de Arizona?
-Diría que mi familia, pero ellos viven aquí así que…-pensó- tal vez mi antigua universidad: me gustaban las fiestas-rió-. Siguiente y última pregunta.
-¿Me las estás contando?
-¡Claro! El juego se llama ‘diez’ preguntas, ¿no?
-Está bien, está bien-manoteé.
Pensé muy bien mi última pregunta, y sólo se me vino a la mente la que había estado pensando desde el inicio del juego, incluso mucho antes. Pero no sabía si hacerla era buena idea, sin embargo la fierecilla insistió hasta que las palabras salieron de mi boca con sumo cuidado.
-¿Por qué te fuiste de Arizona?-musité, tímida y con la voz apenas audible.
Él se quedó en silencio de nuevo y luego bajó la mira. ¡Tonta, tonta, tonta! Me decía una voz interna; si no se lo contó a Sharon, no sé por qué tenía la esperanza de que me lo contara a mí.
Bajo El Mismo Techo "Cap 23"
''Bajo El Mismo Techo...''
Capitulo 23:
Narras Tu:
Pasamos prácticamente toda la tarde conversando y acordando los arreglos que hicimos para la fiesta de esta noche, la cual solo empezara en unas cuantas horas.
Tu: Espera… ¿Invitaste a los hermanos Johnson? (Pregunte un poco sorprendida mientras me sentaba en mi cama)
Lily: Si… ¿Por qué no? (También subió a mi cama)
Tu: Es que… desde ese día que salimos con ellos, no volví a hablarles… además Ross me obligo a salir de ese lugar… (Respondí un poco avergonzada)
Lily: No te preocupes, al parecer Taylor esta con alguien…
Tu: ¿Enserio?
Lily: (Asintió)
Tu: Oh…
Por un momento sentí un poco de decepción. Antes de que llegara Ross, Taylor era la única persona que llego a gustarme… pero debo admitir que al menos estoy un poco feliz. Si las cosas estuvieran como antes, sería un poco incómodo estar cerca de Taylor con Ross en casa.
Tu: ¿Y Zac? (Pregunte con una sonrisa coqueta en mi rostro) ¿Cómo van las cosas entre ustedes?
Lily: La verdad… es que ese día… um…
Tu: ¿Qué? (Pregunte ansiosa)
Lily: Cuando me acompaño a casa… (Guardo silencio)
Tu: ¡Dilo!
Lily: (Tapo su rostro con sus manos) Me… beso.
Tu: (Mi boca se abrió por la sorpresa) ¡Lily Monroe! ¡Besaste a Zac, uno de los chicos más guapo de la preparatoria! (Grite emocionada)
Lily: ¡Shh! (Me callo y pareció estar avergonzada)
Tu: Vamos… Ross aun no volvió, ¡y podemos gritar todo lo que queramos! (Me burle de ella)
Lily: Lo sé pero… (Respondió un poco decaída)
Tu: (Mi emoción se esfumo) ¿Qué sucede?
Lily: Es que… no lo sé. Luego de que me besara, me pidió si yo podía ser su novia… le dije que lo pensaría, pero justo en esos días…
Tu: Apareció George… (Murmure)
Lily: (Asintió)
Tu: Oh…
Lily: Zac me gusta, pero con George… (Guardo silencio) Es un sentimiento… extraño, nuevo, pero… hermoso. Y no sé qué responderle a Zac…
Tu: Solo dile cómo te sientes, que te gusta otra persona…
Lily: Lo se… espero poder decírselo hoy…
Tu: (Mostré una leve sonrisa) También eso espero…
Lily: (Sonrió)
Estuvimos de esa forma en silencio mostrando una leve sonrisa. Cuando como siempre, Lily rompió el silencio cuando vio hacia un pequeño reloj que tenía en mi mesita de noche.
Lily: ¡Ya es hora! (Grito emocionada)
Tu: ¿Para qué?
Lily: ¡Para comenzar la preparación de la fiesta!
Tu: ¿Nosotras solas? (Pregunte asustada) No podremos con todo…
Lily: (Soltó una risa) Ni hablar… Erick y unos cuantos amigos de nuestro grupo están por venir, ellos se encargaran de organizar todo…
Tu: Ya veo… (Respondí aliviada) Por cierto… ¿Sera en el patio, cierto?
Lily: (Asintió) Para que tengamos más espacio y no rompamos nada de tu casa…
Tu: ¿A cuanta gente invitaste? (De repente olvide que Lily organizo todo esto)
Lily: Y… (Se levantó y se dirigió hacia la puerta) Lo suficiente.
Me levante de mi cama y ella inmediatamente comenzó a correr, yo la seguí por detrás mientras trataba de preguntarle a cuanta gente invito, seguramente exagero un poco.
Cuando estaba a punto de atraparla, el timbre de la puerta sonó. ‘’¡Te salvaste!’’ le grite a Lily mientras ambas reíamos y yo me dirigía hacia la puerta.
Sonreí cuando vi a unas cuantas amigas y unos amigos de mi grupo de confianza. Emily traía un perfecto conjunto de última moda que le quedaba estupendo, Abbie llevaba un vestido sencillo que la hacía lucir como es, una persona inteligente. Y Ethan, que es como nuestro mejor amigo, como siempre lucia extremadamente genial y sexi…
Ethan: ¡Feliz cumpleaños! (Me saludo con un fuerte abrazo)
Tu: Gracias… (Dije mientras respondía a su abrazo) Y por cierto… te ves genial.
Ethan: No tanto como tu dentro de unos minutos… (Sonrió)
Tu: ¿A qué te refieres? (Pregunte extrañada)
Ethan: A…
Lily: ¡Ethan! (Me interrumpió, y pareció intencional)
Ethan: ¿Cómo estas linda?
Mientras Ethan saludaba a Lily, Emily y Abbie vinieron a saludarme en un fuerte abrazo. De repente, Ethan y Lily también se unieron en el abrazo.
Lily: Okey, ¿Comenzamos? (Pregunto entusiasmada)
Todos dijeron que si, y se dirigieron hacia el patio de casa, Lily se estaba yendo, pero rápidamente volvió para comunicarme algo…
Lily: Por cierto, Steven se lamenta por que no podrá venir a la fiesta, tiene un asunto que le surgió a último momento por lo que te pide disculpas…
Tu: No te preocupes, está bien… (Sonreí) aunque, me hubiera gustado que estuviera aquí…
Lily: Si… ¡Oh! Pero no te preocupes… (Miro hacia afuera de casa ya que la puerta seguía abierta) Al menos él vendrá…
Gire hacia mi costado y pude ver como Erick se acercaba con una sonrisa en su rostro. Lily se dirigió hacia el patio dejándome a solas con Erick. Traía puesto una camiseta negra con un estampado de una banda de Rock y unos pantalones color negro. Su cabello lo traía un poco revuelto haciéndolo parecer el típico chico rebelde, pero eso… me gusta.
Tu: No tenías por qué venir… (Sonreí)
Erick: ¿Estás diciendo que no querías que viniera?
Tu: ¿Eh? (Me di cuenta de lo que dije) No, no, no quise decir eso yo… (Dije algo nerviosa)
Erick: (Soltó una leve risa) Lo sé, está bien… (Sonrió) Feliz cumpleaños…
Se acercó y me dio un abrazo. Dude si responderle, pero decidí hacerlo seguido por un ‘’Gracias’’ y una sonrisa. Me abrazo más fuerte y me puse un poco incomoda, por lo que tuve que separarme procurando que él no se dé cuenta de cómo me sentía… y gracias a dios pareció no hacerlo.
Erick: Voy a ayudar a los chicos… (Sonrió)
Tu: E-Está bien… (Mostré una leve sonrisa)
Erick desapareció de mi vista y solté un suspiro un poco aliviada. Gire hacia la puerta y estuve por cerrarla, pero pare en seco cuando vi a Ross…
Tu: Oh… N-No sabía que habías llegado… (Tartamudee un poco por lo nerviosa que me puse de repente)
Me miro por unos segundos y no dijo nada. Aunque pensaba que estaría enojado o algo por el estilo como la otra vez en la enfermería cuando ocurrió algo similar, no lo estaba. Parecía diferente de la otra vez, parecía un poco feliz…
Respiro profundo y estuvo por decir algo mientras levantaba una pequeña bolsita que tenía en manos, pero Lily lo interrumpió tomándome por el brazo.
Lily: Vamos, es hora de mi regalo… (Dijo emocionada)
Tu: P-Pero…
No pude terminar. Lily ya me llevaba por las escaleras rumbo a mi habitación. Decidí girar hacia Ross y me sorprendí al verlo un poco deprimido mientras cerraba la puerta y desaparecía de mi vista.
Llegue a mi habitación y Lily me sentó en mi cama. No sé en qué momento había tomado una preciosa caja con un moño y la extendió hacia mi…
Tu: ¿Qué es eso? (Pregunte extrañada)
Lily: (Sonrió) Tu regalo…
Aun extrañada y emocionada por ver que había adentro de la caja comencé a tirar para sacar el moño que la envolvía con tiras. Cuando me deshice de todo, respire profundo y destape aquella caja. Con la boca completamente abierta por el asombro, lentamente saque aquel vestido de la caja. Era perfecto, hermoso y sobretodo, sexi… (http://4.bp.blogspot.com/ -XypnDL_HsSQ/UBdml_9HNvI/ AAAAAAAAAIo/6nEmJj_ppIw/ s1600/vestido+negro+5.jpg)
Tu: ¡Oh por dios! (Dije aun sin creerlo)
Lily: ¿Te gusta? (Pregunto mientras sonreía)
Tu: ¡Me encanta! ¿Cuánto te costó? No tenías que hacerlo… (Dije mientras miraba aquel vestido)
Lily: No importa, lo que importa es que te gusto…
Tu: No lo puedo creer… te amo. (Dije mientras la abrazaba)
Lily: Si, sí, yo también… (Sonrió)
Tu: Pero… ¿Lo uso ahora?
Lily: ¡Claro! ¿Por qué crees que te lo compre?
Tu: (Sonreí) Tienes razón…
Comencé a cambiarme y el vestido me quedaba perfecto. Lily me alisó el cabello y eso fue suficiente como para quedar genial. Con mis tacones de color negro, el vestido, y el pelo alisado… nunca pensé que me vería tan bien.
Lily: Si fuera chico… te secuestro esta misma noche. (Dijo burlona)
Tu: (Me reí) Ahora entiendo a lo que se refería Ethan…
Lily: Muy bien… es hora de darle celos a cierta personita… (Dijo con una sonrisa pícara en su rostro)
Tu: Espera… ¿Porque tengo la sensación que planeaste esto?…
Lily: (Se encogió de hombros con una sonrisa)
Tu: ¡Lily!
Lily: ¿Qué tiene de malo?... ¿O es que tu no quieres ponerlo celoso? ¿Acaso lo viste celoso alguna vez?...
Tu: No…
Lily: Entonces, todo arreglado…
Tu: Pero no creo que sea la forma…
Lily: Vamos… solo estaba bromeando, cuando vi este vestido, pensé que te quedaría genial, solo eso…
Tu: ¿De verdad?
Lily: Mm… no.
Tu: (Suspire)
Lily: (Sonreí) Solo será un poquito…
Tu: Si tú lo dices…
Termine de maquillarme y llego la hora de salir para la fiesta, la cual la música ya se podía escuchar a lo lejos. Respire profundo y haciendo ruidos en el suelo por mis tacones, me dirigí hacia las escaleras…
Narra Ross:
Me decepcione un poco cuando llegue a casa. Admito que me moleste cuando vi que ______ abrazaba a ese chico llamado Erick, pero trate de dejar todo de lado, para decirle un ‘’Feliz cumpleaños Polluelo’’ y también darle mi regalo, pero su amiga me interrumpió y la llevo lejos…
Subí a mi habitación y deje mi regalo en la mesita de noche al lado de mi cama… supongo que se la entregare luego. Lo que si me molesta, es que la casa dentro de poco se llenara de personas, y por alguna razón imaginar a ______ estar con otros chicos, me pone furioso. Pero tendré que aguantarlo solo por esta noche…
Pase por el pasillo y me dirigí hacia las escaleras. A medida que iba bajando, vi que por la entrada comenzaron a llegar personas dirigiéndose directamente hacia el patio de casa, y supuse que ______ estaba ahí.
Cuando me dirigía hacia el patio, vi que había mucho chicos con unos cuantos vasos de cerveza en sus manos mientras miraban hacia el centro del patio con una sonrisa que no me gusto para nada. Sin darme cuenta, seguí el mismo recorrido que la mirada de esos chicos, y sentí que mi respiración se detuvo por unos segundos. Ella estaba parada en medio del patio de espaldas hacia mí riendo con sus amigos. Mi corazón comenzó a acelerarse de repente cuando ella giro hacia mi dirección y no tardó en encontrar mis ojos. _______ llevaba puesto un hermoso vestido color negro que le quedaba perfecto y se aliso el cabello, algo que la hizo aún más… hermosa.
Ella de repente giro de vuelta hacia sus amigos dándome nuevamente la espalda, y pude escuchar algunos murmuros de aquellos chicos cerca de mí. Aunque no lograba escucharlos, estaba seguro de lo que estaban diciendo, y si no fueran amigos de ella, te aseguro que si fuera por mí… ellos ya estarían inconscientes por pensar de esa forma.
Respire profundo tratando de calmarme un poco… tonta Polluelo, si no fuera por ella, no me sentiría de esta forma queriendo matar a cualquiera que se le acerque…
Capitulo 23:
Narras Tu:
Pasamos prácticamente toda la tarde conversando y acordando los arreglos que hicimos para la fiesta de esta noche, la cual solo empezara en unas cuantas horas.
Tu: Espera… ¿Invitaste a los hermanos Johnson? (Pregunte un poco sorprendida mientras me sentaba en mi cama)
Lily: Si… ¿Por qué no? (También subió a mi cama)
Tu: Es que… desde ese día que salimos con ellos, no volví a hablarles… además Ross me obligo a salir de ese lugar… (Respondí un poco avergonzada)
Lily: No te preocupes, al parecer Taylor esta con alguien…
Tu: ¿Enserio?
Lily: (Asintió)
Tu: Oh…
Por un momento sentí un poco de decepción. Antes de que llegara Ross, Taylor era la única persona que llego a gustarme… pero debo admitir que al menos estoy un poco feliz. Si las cosas estuvieran como antes, sería un poco incómodo estar cerca de Taylor con Ross en casa.
Tu: ¿Y Zac? (Pregunte con una sonrisa coqueta en mi rostro) ¿Cómo van las cosas entre ustedes?
Lily: La verdad… es que ese día… um…
Tu: ¿Qué? (Pregunte ansiosa)
Lily: Cuando me acompaño a casa… (Guardo silencio)
Tu: ¡Dilo!
Lily: (Tapo su rostro con sus manos) Me… beso.
Tu: (Mi boca se abrió por la sorpresa) ¡Lily Monroe! ¡Besaste a Zac, uno de los chicos más guapo de la preparatoria! (Grite emocionada)
Lily: ¡Shh! (Me callo y pareció estar avergonzada)
Tu: Vamos… Ross aun no volvió, ¡y podemos gritar todo lo que queramos! (Me burle de ella)
Lily: Lo sé pero… (Respondió un poco decaída)
Tu: (Mi emoción se esfumo) ¿Qué sucede?
Lily: Es que… no lo sé. Luego de que me besara, me pidió si yo podía ser su novia… le dije que lo pensaría, pero justo en esos días…
Tu: Apareció George… (Murmure)
Lily: (Asintió)
Tu: Oh…
Lily: Zac me gusta, pero con George… (Guardo silencio) Es un sentimiento… extraño, nuevo, pero… hermoso. Y no sé qué responderle a Zac…
Tu: Solo dile cómo te sientes, que te gusta otra persona…
Lily: Lo se… espero poder decírselo hoy…
Tu: (Mostré una leve sonrisa) También eso espero…
Lily: (Sonrió)
Estuvimos de esa forma en silencio mostrando una leve sonrisa. Cuando como siempre, Lily rompió el silencio cuando vio hacia un pequeño reloj que tenía en mi mesita de noche.
Lily: ¡Ya es hora! (Grito emocionada)
Tu: ¿Para qué?
Lily: ¡Para comenzar la preparación de la fiesta!
Tu: ¿Nosotras solas? (Pregunte asustada) No podremos con todo…
Lily: (Soltó una risa) Ni hablar… Erick y unos cuantos amigos de nuestro grupo están por venir, ellos se encargaran de organizar todo…
Tu: Ya veo… (Respondí aliviada) Por cierto… ¿Sera en el patio, cierto?
Lily: (Asintió) Para que tengamos más espacio y no rompamos nada de tu casa…
Tu: ¿A cuanta gente invitaste? (De repente olvide que Lily organizo todo esto)
Lily: Y… (Se levantó y se dirigió hacia la puerta) Lo suficiente.
Me levante de mi cama y ella inmediatamente comenzó a correr, yo la seguí por detrás mientras trataba de preguntarle a cuanta gente invito, seguramente exagero un poco.
Cuando estaba a punto de atraparla, el timbre de la puerta sonó. ‘’¡Te salvaste!’’ le grite a Lily mientras ambas reíamos y yo me dirigía hacia la puerta.
Sonreí cuando vi a unas cuantas amigas y unos amigos de mi grupo de confianza. Emily traía un perfecto conjunto de última moda que le quedaba estupendo, Abbie llevaba un vestido sencillo que la hacía lucir como es, una persona inteligente. Y Ethan, que es como nuestro mejor amigo, como siempre lucia extremadamente genial y sexi…
Ethan: ¡Feliz cumpleaños! (Me saludo con un fuerte abrazo)
Tu: Gracias… (Dije mientras respondía a su abrazo) Y por cierto… te ves genial.
Ethan: No tanto como tu dentro de unos minutos… (Sonrió)
Tu: ¿A qué te refieres? (Pregunte extrañada)
Ethan: A…
Lily: ¡Ethan! (Me interrumpió, y pareció intencional)
Ethan: ¿Cómo estas linda?
Mientras Ethan saludaba a Lily, Emily y Abbie vinieron a saludarme en un fuerte abrazo. De repente, Ethan y Lily también se unieron en el abrazo.
Lily: Okey, ¿Comenzamos? (Pregunto entusiasmada)
Todos dijeron que si, y se dirigieron hacia el patio de casa, Lily se estaba yendo, pero rápidamente volvió para comunicarme algo…
Lily: Por cierto, Steven se lamenta por que no podrá venir a la fiesta, tiene un asunto que le surgió a último momento por lo que te pide disculpas…
Tu: No te preocupes, está bien… (Sonreí) aunque, me hubiera gustado que estuviera aquí…
Lily: Si… ¡Oh! Pero no te preocupes… (Miro hacia afuera de casa ya que la puerta seguía abierta) Al menos él vendrá…
Gire hacia mi costado y pude ver como Erick se acercaba con una sonrisa en su rostro. Lily se dirigió hacia el patio dejándome a solas con Erick. Traía puesto una camiseta negra con un estampado de una banda de Rock y unos pantalones color negro. Su cabello lo traía un poco revuelto haciéndolo parecer el típico chico rebelde, pero eso… me gusta.
Tu: No tenías por qué venir… (Sonreí)
Erick: ¿Estás diciendo que no querías que viniera?
Tu: ¿Eh? (Me di cuenta de lo que dije) No, no, no quise decir eso yo… (Dije algo nerviosa)
Erick: (Soltó una leve risa) Lo sé, está bien… (Sonrió) Feliz cumpleaños…
Se acercó y me dio un abrazo. Dude si responderle, pero decidí hacerlo seguido por un ‘’Gracias’’ y una sonrisa. Me abrazo más fuerte y me puse un poco incomoda, por lo que tuve que separarme procurando que él no se dé cuenta de cómo me sentía… y gracias a dios pareció no hacerlo.
Erick: Voy a ayudar a los chicos… (Sonrió)
Tu: E-Está bien… (Mostré una leve sonrisa)
Erick desapareció de mi vista y solté un suspiro un poco aliviada. Gire hacia la puerta y estuve por cerrarla, pero pare en seco cuando vi a Ross…
Tu: Oh… N-No sabía que habías llegado… (Tartamudee un poco por lo nerviosa que me puse de repente)
Me miro por unos segundos y no dijo nada. Aunque pensaba que estaría enojado o algo por el estilo como la otra vez en la enfermería cuando ocurrió algo similar, no lo estaba. Parecía diferente de la otra vez, parecía un poco feliz…
Respiro profundo y estuvo por decir algo mientras levantaba una pequeña bolsita que tenía en manos, pero Lily lo interrumpió tomándome por el brazo.
Lily: Vamos, es hora de mi regalo… (Dijo emocionada)
Tu: P-Pero…
No pude terminar. Lily ya me llevaba por las escaleras rumbo a mi habitación. Decidí girar hacia Ross y me sorprendí al verlo un poco deprimido mientras cerraba la puerta y desaparecía de mi vista.
Llegue a mi habitación y Lily me sentó en mi cama. No sé en qué momento había tomado una preciosa caja con un moño y la extendió hacia mi…
Tu: ¿Qué es eso? (Pregunte extrañada)
Lily: (Sonrió) Tu regalo…
Aun extrañada y emocionada por ver que había adentro de la caja comencé a tirar para sacar el moño que la envolvía con tiras. Cuando me deshice de todo, respire profundo y destape aquella caja. Con la boca completamente abierta por el asombro, lentamente saque aquel vestido de la caja. Era perfecto, hermoso y sobretodo, sexi… (http://4.bp.blogspot.com/
Tu: ¡Oh por dios! (Dije aun sin creerlo)
Lily: ¿Te gusta? (Pregunto mientras sonreía)
Tu: ¡Me encanta! ¿Cuánto te costó? No tenías que hacerlo… (Dije mientras miraba aquel vestido)
Lily: No importa, lo que importa es que te gusto…
Tu: No lo puedo creer… te amo. (Dije mientras la abrazaba)
Lily: Si, sí, yo también… (Sonrió)
Tu: Pero… ¿Lo uso ahora?
Lily: ¡Claro! ¿Por qué crees que te lo compre?
Tu: (Sonreí) Tienes razón…
Comencé a cambiarme y el vestido me quedaba perfecto. Lily me alisó el cabello y eso fue suficiente como para quedar genial. Con mis tacones de color negro, el vestido, y el pelo alisado… nunca pensé que me vería tan bien.
Lily: Si fuera chico… te secuestro esta misma noche. (Dijo burlona)
Tu: (Me reí) Ahora entiendo a lo que se refería Ethan…
Lily: Muy bien… es hora de darle celos a cierta personita… (Dijo con una sonrisa pícara en su rostro)
Tu: Espera… ¿Porque tengo la sensación que planeaste esto?…
Lily: (Se encogió de hombros con una sonrisa)
Tu: ¡Lily!
Lily: ¿Qué tiene de malo?... ¿O es que tu no quieres ponerlo celoso? ¿Acaso lo viste celoso alguna vez?...
Tu: No…
Lily: Entonces, todo arreglado…
Tu: Pero no creo que sea la forma…
Lily: Vamos… solo estaba bromeando, cuando vi este vestido, pensé que te quedaría genial, solo eso…
Tu: ¿De verdad?
Lily: Mm… no.
Tu: (Suspire)
Lily: (Sonreí) Solo será un poquito…
Tu: Si tú lo dices…
Termine de maquillarme y llego la hora de salir para la fiesta, la cual la música ya se podía escuchar a lo lejos. Respire profundo y haciendo ruidos en el suelo por mis tacones, me dirigí hacia las escaleras…
Narra Ross:
Me decepcione un poco cuando llegue a casa. Admito que me moleste cuando vi que ______ abrazaba a ese chico llamado Erick, pero trate de dejar todo de lado, para decirle un ‘’Feliz cumpleaños Polluelo’’ y también darle mi regalo, pero su amiga me interrumpió y la llevo lejos…
Subí a mi habitación y deje mi regalo en la mesita de noche al lado de mi cama… supongo que se la entregare luego. Lo que si me molesta, es que la casa dentro de poco se llenara de personas, y por alguna razón imaginar a ______ estar con otros chicos, me pone furioso. Pero tendré que aguantarlo solo por esta noche…
Pase por el pasillo y me dirigí hacia las escaleras. A medida que iba bajando, vi que por la entrada comenzaron a llegar personas dirigiéndose directamente hacia el patio de casa, y supuse que ______ estaba ahí.
Cuando me dirigía hacia el patio, vi que había mucho chicos con unos cuantos vasos de cerveza en sus manos mientras miraban hacia el centro del patio con una sonrisa que no me gusto para nada. Sin darme cuenta, seguí el mismo recorrido que la mirada de esos chicos, y sentí que mi respiración se detuvo por unos segundos. Ella estaba parada en medio del patio de espaldas hacia mí riendo con sus amigos. Mi corazón comenzó a acelerarse de repente cuando ella giro hacia mi dirección y no tardó en encontrar mis ojos. _______ llevaba puesto un hermoso vestido color negro que le quedaba perfecto y se aliso el cabello, algo que la hizo aún más… hermosa.
Ella de repente giro de vuelta hacia sus amigos dándome nuevamente la espalda, y pude escuchar algunos murmuros de aquellos chicos cerca de mí. Aunque no lograba escucharlos, estaba seguro de lo que estaban diciendo, y si no fueran amigos de ella, te aseguro que si fuera por mí… ellos ya estarían inconscientes por pensar de esa forma.
Respire profundo tratando de calmarme un poco… tonta Polluelo, si no fuera por ella, no me sentiría de esta forma queriendo matar a cualquiera que se le acerque…
Bajo El Mismo Techo "Cap 22"
''Bajo El Mismo Techo...''
Capitulo 22:
Narras Tu:
Los días pasaron y finalmente llego el día de mi cumpleaños. Con respecto al asunto del auto… aun no pude darle la tarjeta de Bryan a Ross, ya que siempre que quiero entregársela, siempre nos interrumpen. Una llamada de su oficina, una llamada de Lily o algo por el estilo. Por lo que supongo que… tendré que ocuparme yo. Además, no creo que sea peligroso… ¿O sí?
El día de ayer, pase todo el día en casa de Lily planeando todos los detalles de hoy en la noche. Ella se ocupó de la gente, la comida, la bebida y todo lo demás, por lo que no tuve que ocuparme de absolutamente nada. Aunque quería ayudar un poco, ella junto a Erick se ocuparon de todo. Estos días logre llevarme muy bien con Erick, es una persona muy amigable y sobre todo me trata muy bien. Aunque… hay momentos en los que tengo la leve sensación de… que le gusto. Pero aunque quisiera fijarme en una persona como Erick, no puedo pensar en otro que no sea Ross.
Me levante cuando la alarma sonó por tercera vez en la mañana. Hoy no fui al colegio, ya que no tenemos clases hasta la otra semana por un problema en la preparatoria.
Luego de darme una ducha y vestirme lo más cómoda posible, baje a desayunar. Cuando llegue a la cocina, me decepcione cuando vi que no había nadie, probablemente Ross ya se fue a la empresa. Suspire y trate de comer el desayuno que me prepare, el cual era un tazón de cereales. Aunque no quería desayunar sola, logre terminarlo.
El timbre de casa sonó sobresaltándome. Qué raro… Lily no vendrá hasta dentro de una hora, entonces… ¿Quién será?
Baje de mi taburete y trotando llegue hacia la puerta. Me estire un poco para ver a través del pequeño agujero quien era, pero solo logre ver una enorme caja, seguramente un poco más alta que yo. Abrí la puerta aún más extrañada y rápidamente unos dos hombres aparecieron…
--: ¿Señorita _______ Jenkins? (Pregunto mientras se acomodaba su gorra de color azul con un logo de alguna empresa)
Tu: S-Si… ¿Qué necesitan?
--: ¿Nos permite? (Pregunto mientras sostenía a la enorme caja)
Tu: Claro…
Di unos cuantos pasos hacia atrás para permitirlos entrar. Entre los dos hombres, tomaron cada uno un lado de la caja y a la misma vez la levantaron y pasaron a través de la puerta. Me di cuenta que tenía un enorme moño arriba de la caja, por lo que entendí al instante que era un regalo.
--: ¿Puede firmar aquí? (Pregunto unos de los hombres mientras me extendía un papel)
Firme rápidamente, y le di una propina a los hombres por haber traído aquella caja. Cerré la puerta en el momento en el que ellos salieron para dirigirse a su camioneta color blanca que estaba estacionada en la calle.
Lo primero que hice fue mirar de un lado a otro aquella caja enorme en donde seguramente entraba una persona, o tal vez dos. Luego con un poco de esfuerzo alcance unos de los listones de aquel enorme moño y tire de este.
Por acto de reflejo me hice hacia atrás cuando los cuatro lados de la caja cayeron al piso. Mi boca se abrió en una sonrisa cuando vi a un enorme oso de peluche color marrón claro. Tenía las manos juntas en un corazón color rojo, que decía ‘’Te quiero’’. Y mi vista se dirigió hacia una pequeña tarjeta colocada en aquel corazón. Aun emocionada y sorprendida tome aquella tarjeta e inmediatamente sonreí.
‘’Espero que la pases muy bien en tu cumpleaños número 18. Recuerdo que cuando eras pequeña, siempre quisiste unos de estos peluches (Enormes) pero nunca podíamos encontrar el indicado. Por eso cuando vimos este, ambos pensamos en ti. Sentimos no poder estar ahí en un día tan especial, pero espero que este ‘’pequeño’’ amiguito pueda al menos hacerte feliz… te queremos…
Tus padres…’’
Sonreí como idiota y a punto de llorar al recordar cuando solo tenía seis años. Es cierto, siempre me gustaron estas cosas, no importaba la edad que cumplía, siempre me gustaron.
Me acerque al enorme peluche un poco más grande que yo, y le di un fuerte abrazo. Su pelo era suave y esponjoso, además de ser perfecto para abrazar.
* * *
Cuando Lily llego a casa, lo primero que hice fue mostrarle el regalo de mis padres. Ella hizo lo mismo que yo y abrazo al enorme oso de una manera exagerada mientras gritaba ‘’¡Qué lindo!’’. Yo solo reí cuando vi que estuvo a punto de caer al suelo junto con el oso.
Tu: ¿Te quedas a almorzar?
Pregunte en mi habitación mientras dejaba a mi enorme oso al lado de mi cama. Lily me había ayudado a subirlo por todas las escaleras para dejarlo en mi habitación.
Lily: (Sonrió) ¡Claro! Pero yo me encargo…
Tu: Si tú quieres… (Sonreí)
Bajamos hasta la cocina y Lily comenzó a buscar todos los ingredientes que necesitaba. Me obligo a quedarme en el living sentada en el sillón hasta que ella terminara de comer, supongo que es uno de los privilegios de cumplir años…
Aunque quería ayudarla a preparar la comida, ella me hizo prometerle que me quedaría fuera de la cocina hasta que ella terminara. Y así lo hice. Cuando termino de cocinar, llego hasta el living y de la mano me llevo hacia el comedor. Sonreí ante ver toda la mesa preparada y la comida también estaba servida.
Tu: Gracias, es mi comida preferida… (Dije al ver toda las cosas que me gustan)
Lily: Es tu cumpleaños… quiero que la pases bien (Sonrió mientras me daba un leve abrazo)
Tu: Gracias… (Murmure) Entonces… ¿Almorzamos?
Lily: ¡Claro!
Narra Ross:
Tuve que irme un poco más temprano hoy a la empresa ya que había cierto problema que tenía que arreglar. Fue un poco extraño desayunar solo sin molestar a ______, pero al menor pude desayunar algo.
Estaba en mi oficina acomodando unos papeles a la misma vez que escribía un informe en mi computadora, cuando la puerta de mi oficina sonó en dos pequeños golpes.
Ross: Adelante…
Camila, mi secretaria, abría lentamente la puerta con una bolsa en su mano. La bolsa parecía ser de una tienda de ropa de chicas y tenía un pequeño moño color rosa junto con una tarjeta. Mire extrañado cuando se acercó y dejo aquella bolsa en mi escritorio.
Ross: ¿Qué es eso? (Pregunte un poco divertido y extrañado)
Camila: Todos los chicos de la oficina conocemos a ______, porque sus padres siempre nos contaban cosas de ella… (Respondió con una sonrisa) Por eso entre todos le hicimos un pequeño regalo y me preguntaba… ¿Puedes entregárselo tú por nosotros?…
Ross: Claro, porque no… (Sonreí)
Camila: Gracias… Oh, y también dile que espero que la pase bien el día de hoy… (Sonrió)
Ross: Si… (Guarde silencio) ¿Por qué el regalo?
Camila: ¿Acaso no sabe? Hoy es el cumpleaños de ______...
Es cierto… ¿Cómo pude olvidarlo? Ella me comento que haría una fiesta en casa para su cumpleaños, pero como estuve ocupado con la oficina, lo olvide completamente. Soy un idiota…
Deje todos los papeles acomodados arriba de mi escritorio, me puse de pie y tome mi saco.
Ross: Cancela la reunión de hoy a las tres, dile que ocurrió un inconveniente y tengo que ausentarme. También encárgate del informe. No te preocupes, solo falta poco para terminarlo y procura entregarlo hoy si es posible… (Dije mientras me colocaba mi saco) Oh, y dile a Cecilia que haga un informe de cómo va avanzando el último proyecto que está a su cargo. (Comencé a caminar hacia la puerta)
Camila: Claro… (Respondió mientras anotaba todo) Por cierto… ¿Sucedió algo?
Presione el botón del ascensor que solo tardo unos cuantos segundos en abrir sus puertas. Sonreí y gire hacia Camila…
Ross: Necesito comprar un regalo para un Pequeño Polluelo…
Narras Tu:
Lily: ¿No tienes apetito?
De repente, sin darme cuenta, me encontraba perdida en mis pensamientos mientras miraba hacia la ventana que estaba colocada hacia mi izquierda. Cuando mire mi plato, solo había comido la mitad de todo, algo que nunca suelo hacer…
Tu: ¿Eh? No solo…
Lily: (Sonrió) ¿Estás pensando en él?
Tu: ¿Qué? ¡No! ¿Cómo crees…?
Lily: (Me miro sonriendo)
Tu: (Suspiro) Está bien, es cierto…
Lily: ¿Entonces…?
Tu: Es que… (Guarde silencio) me acostumbre a comer con él…
Lily: Dios… (Sonrió) Estas en problemas…
Tu: Lo se…
Narra Ross:
Aunque dije que necesitaba comprar un regalo, no logro encontrar uno indicado. Pase tienda tras tienda, pero no encuentro algo que encaje con ella…
Casi en todas las tiendas solo venden ropa, o accesorios. Pero no logro imaginármela usando todas esas cosas… ella no es ‘’ese’’ tipo de chica, algo de lo que estoy un poco feliz.
Al final no logre encontrar nada y comencé a caminar a través de las calles buscando algo que llame mi atención en alguna tienda, pero todo es lo mismo…
Cuando estaba pensando en darme por vencido, encontré el regalo en el lugar menos pensado. Una tienda que no llamaba mucho la atención, logro llamar la mía. Sin pensarlo mucho, entre en aquella tienda. Cuando entre, vi que vendían todo tipos de colgantes, collares o llaveros. Comencé a caminar por la tienda para buscar algo que me gustara y que le gustara a ella, hasta que me detuve en seco cuando algo llamo mi atención.
Tome aquel colgante para celulares y lo observe detenidamente. No pude evitar reírme cuando lo vi… era perfecto.
Ross: Sin lugar a duda… te gustara Polluelo.
Capitulo 22:
Narras Tu:
Los días pasaron y finalmente llego el día de mi cumpleaños. Con respecto al asunto del auto… aun no pude darle la tarjeta de Bryan a Ross, ya que siempre que quiero entregársela, siempre nos interrumpen. Una llamada de su oficina, una llamada de Lily o algo por el estilo. Por lo que supongo que… tendré que ocuparme yo. Además, no creo que sea peligroso… ¿O sí?
El día de ayer, pase todo el día en casa de Lily planeando todos los detalles de hoy en la noche. Ella se ocupó de la gente, la comida, la bebida y todo lo demás, por lo que no tuve que ocuparme de absolutamente nada. Aunque quería ayudar un poco, ella junto a Erick se ocuparon de todo. Estos días logre llevarme muy bien con Erick, es una persona muy amigable y sobre todo me trata muy bien. Aunque… hay momentos en los que tengo la leve sensación de… que le gusto. Pero aunque quisiera fijarme en una persona como Erick, no puedo pensar en otro que no sea Ross.
Me levante cuando la alarma sonó por tercera vez en la mañana. Hoy no fui al colegio, ya que no tenemos clases hasta la otra semana por un problema en la preparatoria.
Luego de darme una ducha y vestirme lo más cómoda posible, baje a desayunar. Cuando llegue a la cocina, me decepcione cuando vi que no había nadie, probablemente Ross ya se fue a la empresa. Suspire y trate de comer el desayuno que me prepare, el cual era un tazón de cereales. Aunque no quería desayunar sola, logre terminarlo.
El timbre de casa sonó sobresaltándome. Qué raro… Lily no vendrá hasta dentro de una hora, entonces… ¿Quién será?
Baje de mi taburete y trotando llegue hacia la puerta. Me estire un poco para ver a través del pequeño agujero quien era, pero solo logre ver una enorme caja, seguramente un poco más alta que yo. Abrí la puerta aún más extrañada y rápidamente unos dos hombres aparecieron…
--: ¿Señorita _______ Jenkins? (Pregunto mientras se acomodaba su gorra de color azul con un logo de alguna empresa)
Tu: S-Si… ¿Qué necesitan?
--: ¿Nos permite? (Pregunto mientras sostenía a la enorme caja)
Tu: Claro…
Di unos cuantos pasos hacia atrás para permitirlos entrar. Entre los dos hombres, tomaron cada uno un lado de la caja y a la misma vez la levantaron y pasaron a través de la puerta. Me di cuenta que tenía un enorme moño arriba de la caja, por lo que entendí al instante que era un regalo.
--: ¿Puede firmar aquí? (Pregunto unos de los hombres mientras me extendía un papel)
Firme rápidamente, y le di una propina a los hombres por haber traído aquella caja. Cerré la puerta en el momento en el que ellos salieron para dirigirse a su camioneta color blanca que estaba estacionada en la calle.
Lo primero que hice fue mirar de un lado a otro aquella caja enorme en donde seguramente entraba una persona, o tal vez dos. Luego con un poco de esfuerzo alcance unos de los listones de aquel enorme moño y tire de este.
Por acto de reflejo me hice hacia atrás cuando los cuatro lados de la caja cayeron al piso. Mi boca se abrió en una sonrisa cuando vi a un enorme oso de peluche color marrón claro. Tenía las manos juntas en un corazón color rojo, que decía ‘’Te quiero’’. Y mi vista se dirigió hacia una pequeña tarjeta colocada en aquel corazón. Aun emocionada y sorprendida tome aquella tarjeta e inmediatamente sonreí.
‘’Espero que la pases muy bien en tu cumpleaños número 18. Recuerdo que cuando eras pequeña, siempre quisiste unos de estos peluches (Enormes) pero nunca podíamos encontrar el indicado. Por eso cuando vimos este, ambos pensamos en ti. Sentimos no poder estar ahí en un día tan especial, pero espero que este ‘’pequeño’’ amiguito pueda al menos hacerte feliz… te queremos…
Tus padres…’’
Sonreí como idiota y a punto de llorar al recordar cuando solo tenía seis años. Es cierto, siempre me gustaron estas cosas, no importaba la edad que cumplía, siempre me gustaron.
Me acerque al enorme peluche un poco más grande que yo, y le di un fuerte abrazo. Su pelo era suave y esponjoso, además de ser perfecto para abrazar.
* * *
Cuando Lily llego a casa, lo primero que hice fue mostrarle el regalo de mis padres. Ella hizo lo mismo que yo y abrazo al enorme oso de una manera exagerada mientras gritaba ‘’¡Qué lindo!’’. Yo solo reí cuando vi que estuvo a punto de caer al suelo junto con el oso.
Tu: ¿Te quedas a almorzar?
Pregunte en mi habitación mientras dejaba a mi enorme oso al lado de mi cama. Lily me había ayudado a subirlo por todas las escaleras para dejarlo en mi habitación.
Lily: (Sonrió) ¡Claro! Pero yo me encargo…
Tu: Si tú quieres… (Sonreí)
Bajamos hasta la cocina y Lily comenzó a buscar todos los ingredientes que necesitaba. Me obligo a quedarme en el living sentada en el sillón hasta que ella terminara de comer, supongo que es uno de los privilegios de cumplir años…
Aunque quería ayudarla a preparar la comida, ella me hizo prometerle que me quedaría fuera de la cocina hasta que ella terminara. Y así lo hice. Cuando termino de cocinar, llego hasta el living y de la mano me llevo hacia el comedor. Sonreí ante ver toda la mesa preparada y la comida también estaba servida.
Tu: Gracias, es mi comida preferida… (Dije al ver toda las cosas que me gustan)
Lily: Es tu cumpleaños… quiero que la pases bien (Sonrió mientras me daba un leve abrazo)
Tu: Gracias… (Murmure) Entonces… ¿Almorzamos?
Lily: ¡Claro!
Narra Ross:
Tuve que irme un poco más temprano hoy a la empresa ya que había cierto problema que tenía que arreglar. Fue un poco extraño desayunar solo sin molestar a ______, pero al menor pude desayunar algo.
Estaba en mi oficina acomodando unos papeles a la misma vez que escribía un informe en mi computadora, cuando la puerta de mi oficina sonó en dos pequeños golpes.
Ross: Adelante…
Camila, mi secretaria, abría lentamente la puerta con una bolsa en su mano. La bolsa parecía ser de una tienda de ropa de chicas y tenía un pequeño moño color rosa junto con una tarjeta. Mire extrañado cuando se acercó y dejo aquella bolsa en mi escritorio.
Ross: ¿Qué es eso? (Pregunte un poco divertido y extrañado)
Camila: Todos los chicos de la oficina conocemos a ______, porque sus padres siempre nos contaban cosas de ella… (Respondió con una sonrisa) Por eso entre todos le hicimos un pequeño regalo y me preguntaba… ¿Puedes entregárselo tú por nosotros?…
Ross: Claro, porque no… (Sonreí)
Camila: Gracias… Oh, y también dile que espero que la pase bien el día de hoy… (Sonrió)
Ross: Si… (Guarde silencio) ¿Por qué el regalo?
Camila: ¿Acaso no sabe? Hoy es el cumpleaños de ______...
Es cierto… ¿Cómo pude olvidarlo? Ella me comento que haría una fiesta en casa para su cumpleaños, pero como estuve ocupado con la oficina, lo olvide completamente. Soy un idiota…
Deje todos los papeles acomodados arriba de mi escritorio, me puse de pie y tome mi saco.
Ross: Cancela la reunión de hoy a las tres, dile que ocurrió un inconveniente y tengo que ausentarme. También encárgate del informe. No te preocupes, solo falta poco para terminarlo y procura entregarlo hoy si es posible… (Dije mientras me colocaba mi saco) Oh, y dile a Cecilia que haga un informe de cómo va avanzando el último proyecto que está a su cargo. (Comencé a caminar hacia la puerta)
Camila: Claro… (Respondió mientras anotaba todo) Por cierto… ¿Sucedió algo?
Presione el botón del ascensor que solo tardo unos cuantos segundos en abrir sus puertas. Sonreí y gire hacia Camila…
Ross: Necesito comprar un regalo para un Pequeño Polluelo…
Narras Tu:
Lily: ¿No tienes apetito?
De repente, sin darme cuenta, me encontraba perdida en mis pensamientos mientras miraba hacia la ventana que estaba colocada hacia mi izquierda. Cuando mire mi plato, solo había comido la mitad de todo, algo que nunca suelo hacer…
Tu: ¿Eh? No solo…
Lily: (Sonrió) ¿Estás pensando en él?
Tu: ¿Qué? ¡No! ¿Cómo crees…?
Lily: (Me miro sonriendo)
Tu: (Suspiro) Está bien, es cierto…
Lily: ¿Entonces…?
Tu: Es que… (Guarde silencio) me acostumbre a comer con él…
Lily: Dios… (Sonrió) Estas en problemas…
Tu: Lo se…
Narra Ross:
Aunque dije que necesitaba comprar un regalo, no logro encontrar uno indicado. Pase tienda tras tienda, pero no encuentro algo que encaje con ella…
Casi en todas las tiendas solo venden ropa, o accesorios. Pero no logro imaginármela usando todas esas cosas… ella no es ‘’ese’’ tipo de chica, algo de lo que estoy un poco feliz.
Al final no logre encontrar nada y comencé a caminar a través de las calles buscando algo que llame mi atención en alguna tienda, pero todo es lo mismo…
Cuando estaba pensando en darme por vencido, encontré el regalo en el lugar menos pensado. Una tienda que no llamaba mucho la atención, logro llamar la mía. Sin pensarlo mucho, entre en aquella tienda. Cuando entre, vi que vendían todo tipos de colgantes, collares o llaveros. Comencé a caminar por la tienda para buscar algo que me gustara y que le gustara a ella, hasta que me detuve en seco cuando algo llamo mi atención.
Tome aquel colgante para celulares y lo observe detenidamente. No pude evitar reírme cuando lo vi… era perfecto.
Ross: Sin lugar a duda… te gustara Polluelo.
Bajo El Mismo Techo "Cap 21"
''Bajo El Mismo Techo...''
Capitulo 21:
Narras Tu:
Como siempre, su expresión dio algo de miedo. Ross no sacaba su mirada de Erick y de mí, en completo silencio. Cuando Erick se dio cuenta de la presencia de Ross, lentamente bajo sus manos y la apoyo en una de sus piernas.
Mi corazón estaba completamente alterado solo por la presencia de Ross, y también… aunque me resultaba extraño, también por Erick.
Tu: Ah… Em…
No sabía que decir en ese momento para cortar la tenebrosa atmosfera que cubría toda la enfermería. La cual la mayor parte rodeaba a Ross. Por su expresión parecía ser que estaba enojado y… preocupado.
Ross solo me miro, y luego miro a Erick. Pude ver perfectamente que cuando lo hizo, apretó el puño de su mano.
Tu: Eh… (Gire hacia Erick) Él es Ross, um… mi tutor temporalmente. (Dije mientras me ponía de pie)
Erick: (También se puso de pie) ¿Tutor?… (Pregunto mientras miraba hacia Ross)
Tu: Si…
Erick hizo un gesto con su rostro hacia Ross diciendo ‘’Hola’’ y Ross respondió con el mismo gesto. Por un momento, pensé que estaba en un campo de batallas. Ambos intercambiaban miradas aterradoras y la situación se sintió aún más incómoda. La expresión de Ross daba algo de miedo cuando Erick mostro una leve sonrisa victoriosa y giro hacia mí.
Erick: Tengo que irme, necesito terminar algunos papeles de inscripción… (Dijo con una divertida sonrisa en su rostro) Cuídate de no hacerte más daño.
Tu: (Mostré una leve sonrisa) Si… enserio gracias por lo de hace un momento.
Erick: (Sonrió) No hay de que… linda.
Se acercó y deposito un leve beso en mi mejilla. Tomándome por sorpresa y haciéndome sonrojar levemente. Se alejó de mí con una sonrisa en su rostro, y se dirigió hacia la salida de la enfermería. Llego hasta donde estaba Ross y dijo ‘’Gusto en conocerte… tutor’’. Ross no respondió absolutamente nada y se hizo a un costado para dejar el camino libre de la puerta.
Apenas Erick desapareció en el pasillo del colegio, Ross no pensó dos veces en cerrar la puerta de la enfermería haciendo un fuerte sonido que hizo sobresaltarme. Estaba pensando en recriminarle que las puertas no son de acero, pero rápidamente me arrepentí cuando él me miro. Por poco mi corazón se sale de mi pecho al cruzar miradas con Ross. Comencé a ponerme nerviosa al darme cuenta que estábamos solos en la habitación.
Tu: ¿Q-Que… haces aquí? (Pregunte con la voz un poco aturdida)
Ross: Vine a arreglar algunos asuntos como tú ‘’Tutor’’ (Respondió haciendo el mismo tono que Erick hizo)
Tu: Él es Erick, el primo de Lily… (Respondí de apresuradamente) Un amigo… (Murmure)
Sin darme cuenta, ya le estaba explicando la situación que acababa de ver. No quería que Ross… pensara otra cosa que no es.
Su expresión cambio un poco y lentamente se acercó a mí, haciendo que nuevamente me ponga nerviosa. No sabía cómo reaccionar cuando estuvo a solo unos centímetros de mí. Acerco su mano hacia mi herida. Con los dedos de su mano derecha, lentamente corrió hacia un costado el pequeño mechón de cabello que la cubría y la miro por unos segundos. No pude aguantar mucho tiempo tan cerca sin que él notara lo nerviosa que estaba y procurando parecer normal, me hice hacia atrás para sentarme en la camilla.
Ross: ¿Qué te sucedió Polluelo? (Pregunto con su mano aun levantada en el aire)
Tu: Un… accidente…
Ross: ¿Accidente?
Tu: De auto… (Respondí en un susurro)
Ross: ¿Qué? (Pregunto extrañado)
Tu: Cuando doble en una esquina, un auto apareció de repente y choco con él mío...
De repente sus ojos fueron cubiertos por enojo mezclado con preocupación. Paso su mano por el cabello como si tratara de contener ¿Su enojo?
Ross: ¿Quién fue el idiota? (Trato con todas sus fuerzas no tratar de sonar enojado, pero visiblemente falló)
Tu: Un chico, me pidió disculpas y dijo que se encargara de todo los gastos del auto… (Respondí tratando de tranquilizarlo un poco) Me dio su tarjeta…
Ross: ¿Tú aceptaste quedar con él? (Pregunto sorprendido)
Tu: N-No… pero tengo pensado… (Guarde silencio al ver su expresión)
Ross: (Negó con su cabeza) No te encontraras con un extraño polluelo (Respondió con un tono levemente enojado)
Tu: ¿Qué? (Pregunte extrañada) ¿Y quién se supone que me pagara el golpe de mi auto?
Ross: Yo lo hare…
Tu: (Negué a muerte) No, él la hizo, él la paga (Respondí defendiéndome) No quiero pedirte prestado dinero…
Ross: Y yo no quiero dejar que te encuentres con alguien que choco tu auto, y ni siquiera conoces… (Respondió enojado)
Me quede callada. Ross tenía razón… tal vez ese chico es peligroso. Pero aun así… no quiero pedir prestado dinero a nadie, ni mucho menos a Ross.
Ross: Muéstrame su tarjeta… (Extendió su mano)
Tu: ¿Para que la quieres? (Pregunte un poco extrañada)
Ross: Polluelo… (Suspiro) Conociéndote, seguramente lo llamaras cuando te pierda de vista, y no quiero que te pase nada. Así que… dame la tarjeta, yo me encargare del auto con ese chico…
Dude un momento si darle o no la tarjeta de Bryan. Pero decidí que tal vez era una buena idea de que él se encargase de eso. Busque la tarjeta en mi bolso durante unos segundos y finalmente di con ella. Con un poco de dificultad logre sacarla y cuando estuve a punto de extenderla hacia Ross, la puerta de la enfermería nos sobresaltó a ambos.
Una chica de la preparatoria que debe de haber tenido unos veintitantos años y seguramente debe ser la secretaria del director, se sorprendió al ver a Ross y un leve rubor cubrió su rostro. Ross le mostro unas de sus típicas sonrisas rompecorazones y ella se ruborizo a un más. Algo que me causo unos pequeños celos…
Chica: Um… ¿Usted es el señor Lynch? (Pregunto algo indecisa y aun ruborizada)
Ross: (Asintió)
Chica: El director lo está esperando en su oficina…
Ross: Oh es cierto… (Respondió y giro hacia mi) Tengo que irme. Luego nos vemos…
Asentí y Ross mostro una sonrisa diciendo ‘’Gane’’ y se dirigió hacia la puerta para desaparecer en el pasillo.
La chica se fue detrás de él, y quede sola en la enfermería. Mire la tarjeta de ‘’Bryan’’ en mi mano y dude un momento si dejarle todo este problema a Ross. Siento como si… debiera ocuparme de todo esto yo sola para no causarle problemas a Ross, pero al mismo tiempo siento como si fuera algo… peligroso.
Narradora:
La hermosa chica la cual solo hace unos días había llegado a la ciudad, se encontraba en su enorme suite en el hotel más costoso de la ciudad. Se dirigió hacia su sillón color blanco de cuero el cual se encontraba en la sala, al frente del enorme plasma. Con una revista en mano, llamo a su más leal amigo, el cual lo ayudara a recuperar a la persona que perdió hace algunos meses atrás por un error que cometió.
Sin pensarlo dos veces, aquel guapo chico de cabello color cobrizo, se acercó a ella informándole las ultimas noticias…
--: Con que vive con esa niña eh… (Murmuro aquella hermosa chica mientras mordía sus uñas por la rabia) quiero que tú te encargues de ella… Bryan.
Bryan: (Sonrió) Con todo gusto...
Capitulo 21:
Narras Tu:
Como siempre, su expresión dio algo de miedo. Ross no sacaba su mirada de Erick y de mí, en completo silencio. Cuando Erick se dio cuenta de la presencia de Ross, lentamente bajo sus manos y la apoyo en una de sus piernas.
Mi corazón estaba completamente alterado solo por la presencia de Ross, y también… aunque me resultaba extraño, también por Erick.
Tu: Ah… Em…
No sabía que decir en ese momento para cortar la tenebrosa atmosfera que cubría toda la enfermería. La cual la mayor parte rodeaba a Ross. Por su expresión parecía ser que estaba enojado y… preocupado.
Ross solo me miro, y luego miro a Erick. Pude ver perfectamente que cuando lo hizo, apretó el puño de su mano.
Tu: Eh… (Gire hacia Erick) Él es Ross, um… mi tutor temporalmente. (Dije mientras me ponía de pie)
Erick: (También se puso de pie) ¿Tutor?… (Pregunto mientras miraba hacia Ross)
Tu: Si…
Erick hizo un gesto con su rostro hacia Ross diciendo ‘’Hola’’ y Ross respondió con el mismo gesto. Por un momento, pensé que estaba en un campo de batallas. Ambos intercambiaban miradas aterradoras y la situación se sintió aún más incómoda. La expresión de Ross daba algo de miedo cuando Erick mostro una leve sonrisa victoriosa y giro hacia mí.
Erick: Tengo que irme, necesito terminar algunos papeles de inscripción… (Dijo con una divertida sonrisa en su rostro) Cuídate de no hacerte más daño.
Tu: (Mostré una leve sonrisa) Si… enserio gracias por lo de hace un momento.
Erick: (Sonrió) No hay de que… linda.
Se acercó y deposito un leve beso en mi mejilla. Tomándome por sorpresa y haciéndome sonrojar levemente. Se alejó de mí con una sonrisa en su rostro, y se dirigió hacia la salida de la enfermería. Llego hasta donde estaba Ross y dijo ‘’Gusto en conocerte… tutor’’. Ross no respondió absolutamente nada y se hizo a un costado para dejar el camino libre de la puerta.
Apenas Erick desapareció en el pasillo del colegio, Ross no pensó dos veces en cerrar la puerta de la enfermería haciendo un fuerte sonido que hizo sobresaltarme. Estaba pensando en recriminarle que las puertas no son de acero, pero rápidamente me arrepentí cuando él me miro. Por poco mi corazón se sale de mi pecho al cruzar miradas con Ross. Comencé a ponerme nerviosa al darme cuenta que estábamos solos en la habitación.
Tu: ¿Q-Que… haces aquí? (Pregunte con la voz un poco aturdida)
Ross: Vine a arreglar algunos asuntos como tú ‘’Tutor’’ (Respondió haciendo el mismo tono que Erick hizo)
Tu: Él es Erick, el primo de Lily… (Respondí de apresuradamente) Un amigo… (Murmure)
Sin darme cuenta, ya le estaba explicando la situación que acababa de ver. No quería que Ross… pensara otra cosa que no es.
Su expresión cambio un poco y lentamente se acercó a mí, haciendo que nuevamente me ponga nerviosa. No sabía cómo reaccionar cuando estuvo a solo unos centímetros de mí. Acerco su mano hacia mi herida. Con los dedos de su mano derecha, lentamente corrió hacia un costado el pequeño mechón de cabello que la cubría y la miro por unos segundos. No pude aguantar mucho tiempo tan cerca sin que él notara lo nerviosa que estaba y procurando parecer normal, me hice hacia atrás para sentarme en la camilla.
Ross: ¿Qué te sucedió Polluelo? (Pregunto con su mano aun levantada en el aire)
Tu: Un… accidente…
Ross: ¿Accidente?
Tu: De auto… (Respondí en un susurro)
Ross: ¿Qué? (Pregunto extrañado)
Tu: Cuando doble en una esquina, un auto apareció de repente y choco con él mío...
De repente sus ojos fueron cubiertos por enojo mezclado con preocupación. Paso su mano por el cabello como si tratara de contener ¿Su enojo?
Ross: ¿Quién fue el idiota? (Trato con todas sus fuerzas no tratar de sonar enojado, pero visiblemente falló)
Tu: Un chico, me pidió disculpas y dijo que se encargara de todo los gastos del auto… (Respondí tratando de tranquilizarlo un poco) Me dio su tarjeta…
Ross: ¿Tú aceptaste quedar con él? (Pregunto sorprendido)
Tu: N-No… pero tengo pensado… (Guarde silencio al ver su expresión)
Ross: (Negó con su cabeza) No te encontraras con un extraño polluelo (Respondió con un tono levemente enojado)
Tu: ¿Qué? (Pregunte extrañada) ¿Y quién se supone que me pagara el golpe de mi auto?
Ross: Yo lo hare…
Tu: (Negué a muerte) No, él la hizo, él la paga (Respondí defendiéndome) No quiero pedirte prestado dinero…
Ross: Y yo no quiero dejar que te encuentres con alguien que choco tu auto, y ni siquiera conoces… (Respondió enojado)
Me quede callada. Ross tenía razón… tal vez ese chico es peligroso. Pero aun así… no quiero pedir prestado dinero a nadie, ni mucho menos a Ross.
Ross: Muéstrame su tarjeta… (Extendió su mano)
Tu: ¿Para que la quieres? (Pregunte un poco extrañada)
Ross: Polluelo… (Suspiro) Conociéndote, seguramente lo llamaras cuando te pierda de vista, y no quiero que te pase nada. Así que… dame la tarjeta, yo me encargare del auto con ese chico…
Dude un momento si darle o no la tarjeta de Bryan. Pero decidí que tal vez era una buena idea de que él se encargase de eso. Busque la tarjeta en mi bolso durante unos segundos y finalmente di con ella. Con un poco de dificultad logre sacarla y cuando estuve a punto de extenderla hacia Ross, la puerta de la enfermería nos sobresaltó a ambos.
Una chica de la preparatoria que debe de haber tenido unos veintitantos años y seguramente debe ser la secretaria del director, se sorprendió al ver a Ross y un leve rubor cubrió su rostro. Ross le mostro unas de sus típicas sonrisas rompecorazones y ella se ruborizo a un más. Algo que me causo unos pequeños celos…
Chica: Um… ¿Usted es el señor Lynch? (Pregunto algo indecisa y aun ruborizada)
Ross: (Asintió)
Chica: El director lo está esperando en su oficina…
Ross: Oh es cierto… (Respondió y giro hacia mi) Tengo que irme. Luego nos vemos…
Asentí y Ross mostro una sonrisa diciendo ‘’Gane’’ y se dirigió hacia la puerta para desaparecer en el pasillo.
La chica se fue detrás de él, y quede sola en la enfermería. Mire la tarjeta de ‘’Bryan’’ en mi mano y dude un momento si dejarle todo este problema a Ross. Siento como si… debiera ocuparme de todo esto yo sola para no causarle problemas a Ross, pero al mismo tiempo siento como si fuera algo… peligroso.
Narradora:
La hermosa chica la cual solo hace unos días había llegado a la ciudad, se encontraba en su enorme suite en el hotel más costoso de la ciudad. Se dirigió hacia su sillón color blanco de cuero el cual se encontraba en la sala, al frente del enorme plasma. Con una revista en mano, llamo a su más leal amigo, el cual lo ayudara a recuperar a la persona que perdió hace algunos meses atrás por un error que cometió.
Sin pensarlo dos veces, aquel guapo chico de cabello color cobrizo, se acercó a ella informándole las ultimas noticias…
--: Con que vive con esa niña eh… (Murmuro aquella hermosa chica mientras mordía sus uñas por la rabia) quiero que tú te encargues de ella… Bryan.
Bryan: (Sonrió) Con todo gusto...
Bajo El Mismo Techo "Cap 20"
''Bajo El Mismo Techo..''
Capitulo 20:
Narras Tu:
Mi cabeza daba vueltas por el choque. Cuando logre abrir mis ojos estaba arriba del volante. Cerré los ojos con fuerza para recuperar mi visión, y poder ver que es lo que realmente paso.
Cuando finalmente pude ver perfectamente, me di cuenta que solo hace unos segundos había ocurrido el accidente. Toque por todos lados la puerta hasta que logre abrirla. Un poco mareada y con un leve dolor en mi frente, camine hacia el capot de mi auto. Me incline un poco y me horroricé al ver una no muy grande abolladura, pero si lo suficiente como para enojarme por el otro conductor que choco con mi auto.
Rápidamente gire para el otro auto, y muy enojada dije:
Tu: ¿Qué rayos te pasa? (Prácticamente grite) Mira como quedo mi auto… (Me queje)
Sentí como la puerta de su auto se abrió, e inmediatamente lleve una mano hacia mis ojos para tapar un poco el sol que daba en mi rostro y poder ver bien.
Cerró la puerta detrás de él y se dirigió hacia mí. Sentí como mi boca se abrió un poco al ver aquel chico acercarse hacia mí. Tenía el cabello color cobrizo oscuro con unos cuantos cabellos claros que brillaban con la luz del sol. Llevaba unos pantalones de mezclilla color azul oscuro que le quedaba perfecto, una camisa color negro azabache y llevaba los dos primeros botones de la camisa desprendidas. Las mangas estaban las llevaba un poco más arriba del antebrazo dobladas perfectamente.
--: Lo siento, es mi culpa, no iba prestando atención… (Dijo mientras se acercaba a ver el golpe de mi auto) Realmente lo siento, yo pagare los arreglos… (Su tono parecía bastante arrepentido) ¿Estas bien, no te lastimaste?
No pude responder al momento. El me dejo impresionada por lo guapo que era, realmente muy guapo. Pero… algo andaba mal. Estaba enojada por lo que le sucedió a mi auto, pero por alguna razón… había algo en él que me decía… que no era bueno.
--: ¿Estas bien? (Repitió pero esta vez un poco más preocupado)
Me sorprendí e inmediatamente asentí.
Tu: Si… gracias. (Respondí un poco perdida)
--: Enserio, yo me ocupare de los gastos. (Busco algo en sus bolsillos) toma, es mi tarjeta con mi número de teléfono (Me la extendió)
Por un momento dude en tomarla, sentía que no tenía que hacerlo. Pero cuando vi el golpe en mi auto… no creo que yo pueda pagarlo. No quiero pedirle dinero a mis padres, ni mucho menos a Ross.
Con una leve sonrisa tome la su tarjeta de presentación… ‘’Bryan Wilson’’ dijimos a unísono cuando yo leí su tarjeta, y él se presentó.
Bryan: Cuando estés disponible, llámame y arreglamos lo del auto…
Me miro por unos segundos, que para mí se hicieron eternos. Su mirada era algo inquietante… y aunque tuviera una sonrisa en su rostro. Algo en él… estaba mal…
Bryan: ¿Tu nombre? (Pregunto)
Tu: ______... (Respondí un poco nerviosa)
Bryan: ______... (Repitió en un murmuro) Encantado conocerte… _______...
La forma en la que pronunciaba mi nombre… me causo escalofríos. Di un paso hacia atrás cuando el giro para dirigirse a su auto. Sin dudarlo cuando desapareció de mi vista, rápidamente me subí al mío.
* * *
Llegue a casa de Lily, quien ya me esperaba sentada en la puerta de su casa. ‘’Te tardaste’’ Dijo mientras entraba a mi auto. Me disculpe acompañada de un suspiro y le conté todo lo que acababa de suceder. Ella comenzó a llenarme de preguntas de si estaba bien, y aunque le dije mil veces que no me sucedió nada, ella lo mismo volvía a preguntarlo.
Cuando finalmente llegamos a la preparatoria, estacione mi auto y salí de este a mirar una vez más la abolladura. ‘’Aunque sienta que no tengo que hacerlo, no tengo otra opción que llamarlo’’ pensé al ver a mi auto. Y era cierto, tendría que llamar a Bryan y acordar como pagara lo que le hizo a mi auto.
Entramos a la preparatoria y me dirigí hacia los casilleros a dejar algunos libros, y a tomar otros. El casillero de Lily quedaba al lado mío, por lo que siempre conversamos de algunas cosas antes de ir a nuestra siguiente clase.
Tu: Oh… mis padres si me dejan. (Dije mientras cerraba mi casillero)
Lily: ¿Enserio? (Prácticamente grito)
Tu: Si… (Respondí mientras di media vuelta hacia ella) ¿Tú me ayudaras… cierto?
Lily: ¡Claro que sí! (Dijo emocionada) Oh… ¿Puedo llevar a mi primo? Se quedara por unas semanas en la ciudad, por lo que debo ayudarlo a hacer amigos…
Tu: ¿Quién?
Lily: ¿No los presente? (Pregunto extrañada)
Tu: No…
Lily: (Miro por detrás mío y sonrió) justo a tiempo.
Gire hacia atrás, y me topé con un chico muy parecido a Lily y Steven. Solo que él tenía los ojos color café, y una sonrisa enorme y contagiosa. Él venía caminando por el pasillo, y las chicas no se esforzaban demasiado en disimular y lo miraban como si fuera su próxima presa. Sonreí al ver como el claramente las ignoro y siguió su camino hacia nosotras. Llego al lado de Lily y sonrió cuando me vio.
Lily: Él es Erick Monroe… mi primo de parte de mi padre. (Sonrió) Él vino hoy para conocer un poco como será la preparatoria, ya que comenzara a venir a partir de mañana.
Erick: Mucho gusto… (Me sonrió)
Sonreí y me acerque para saludarlo, él también lo hizo y deposito un amable beso en mi mejilla.
Erick: Así que… tú eres la famosa ______... (Entrelazo sus brazos) Muy bien…
Tu: ¿Eh?
Erick: (Sonrió) No creí que fueras… (Guardo silencio con una sonrisa en su rostro mientras me miraba) No importa…
Lo mire extrañada un momento y su sonrisa inmediatamente me contagio. Por alguna razón sentía que me iba a llevar bien con él.
Erick: Oye… (Se acercó a mí, parecía preocupado) ¿Te golpeaste?
Tu: ¿Qué?
Erick: Tu frente… (Murmuro)
Acerque mi mano a mi frente un poco más arriba de mi ceja izquierda y me dolió cuando toque. Mire mis dedos con lo cual toque y vi un poco de sangre.
Tu: Oh…
Lily: ¿Qué te paso? (Pregunto muy preocupada y un poco alterada)
Tu: Debe haber sido el golpe… no me di cuenta. (Respondí un poco confundida)
La campana de nuestra próxima clase sonó.
Lily: ¡Tienes que ir a la enfermería! Vamos… (Tomo mi brazo)
Tu: (Me detuve) NO… tú tienes un examen ahora, tienes que ir. (Me solté de su agarre) Yo puedo ir sola…
Lily: ¿Estas segura? Yo puedo…
Tu: Lily…
Nos miramos durante unos segundos, más bien parecía una pelea de miradas. Ella quería acompañarme, pero yo no. Lily debe haber estudiado mucho para aprobar, y yo no podía permitir que repruebe. Ambas dirigimos miradas hacia Erick cuando habló…
Erick: Si puedes te puedo acompañar yo… (Dijo viendo la tensión entre Lily y yo)
Tu: No es-
Lily: Si… te la encargo.
Y antes de que pudiera defenderme ella escapo hacia su siguiente clase. Suspire y mire a Erick. ‘’Esta bien, gracias’’ Dije mientras comenzamos a caminar. Antes de llegar a la enfermería, le dije a la profesora de química que iría a la enfermería por un pequeño accidente. Ella sin dudarlo asintió y dijo que tenía la falta justificada, por lo que me alivie un poco. Erick amablemente me tendió un pañuelo con sus iniciales para ponerla arriba de mi herida. Le agradecí y tome su pañuelo.
Cuando llegamos la enfermera no estaba, por lo que decidí volverme e ir a clases. Pero Erick me detuvo diciendo que él me ayudaría.
Me senté en una pequeña camilla que había, y me reí cuando vi a Erick tratando de buscar la caja de primeros auxilios. Le indique en donde estaba y el rápidamente la encontró.
Se acercó hacia mí y se sentó a mí lado depositando la caja arriba de sus piernas…
Tu: No sabias que eras enfermero… (Me burle de él)
Erick: Si, me convertí hace unos… ¿5 segundos? (Sonrió mientras tomo un pequeño algodón y lo acerco hacia mi) veamos señorita Jenkins…
Me queje cuando puso el algodón arriba de mi herida, ya que tenía un poco de alcohol para desinfectarla. Cuando abrí mis ojos vi como Erick sonreía divertido viendo como yo me quejaba…
Tu: ¡Oye! Si me duele…
Erick: Okey, okey lo siento… (Murmuro concentrado en su trabajo)
Termino de curar mi herida, y puso una pequeña gasa para que terminara de sanar.
Erick: Muy bien… listo.
Tu: (Sonreí) Gracias…
Nos quedamos en silencio unos segundos. Él mostro una leve sonrisa y acerco su mano hacia mí, queriendo acariciar mi mejilla… de repente me di cuenta de cuál era su intención, y por alguna razón… no quería que lo hiciera. Estaba a punto de tocar mi rostro, pero algo lo interrumpió.
La puerta de la enfermería se abrió de golpe sobresaltándome y mirando hacia ella. Con Erick sentado muy cerca de mí y su mano a punto de tocar mi rostro, me sorprendí cuando vi a Ross del otro lado de la puerta.
Capitulo 20:
Narras Tu:
Mi cabeza daba vueltas por el choque. Cuando logre abrir mis ojos estaba arriba del volante. Cerré los ojos con fuerza para recuperar mi visión, y poder ver que es lo que realmente paso.
Cuando finalmente pude ver perfectamente, me di cuenta que solo hace unos segundos había ocurrido el accidente. Toque por todos lados la puerta hasta que logre abrirla. Un poco mareada y con un leve dolor en mi frente, camine hacia el capot de mi auto. Me incline un poco y me horroricé al ver una no muy grande abolladura, pero si lo suficiente como para enojarme por el otro conductor que choco con mi auto.
Rápidamente gire para el otro auto, y muy enojada dije:
Tu: ¿Qué rayos te pasa? (Prácticamente grite) Mira como quedo mi auto… (Me queje)
Sentí como la puerta de su auto se abrió, e inmediatamente lleve una mano hacia mis ojos para tapar un poco el sol que daba en mi rostro y poder ver bien.
Cerró la puerta detrás de él y se dirigió hacia mí. Sentí como mi boca se abrió un poco al ver aquel chico acercarse hacia mí. Tenía el cabello color cobrizo oscuro con unos cuantos cabellos claros que brillaban con la luz del sol. Llevaba unos pantalones de mezclilla color azul oscuro que le quedaba perfecto, una camisa color negro azabache y llevaba los dos primeros botones de la camisa desprendidas. Las mangas estaban las llevaba un poco más arriba del antebrazo dobladas perfectamente.
--: Lo siento, es mi culpa, no iba prestando atención… (Dijo mientras se acercaba a ver el golpe de mi auto) Realmente lo siento, yo pagare los arreglos… (Su tono parecía bastante arrepentido) ¿Estas bien, no te lastimaste?
No pude responder al momento. El me dejo impresionada por lo guapo que era, realmente muy guapo. Pero… algo andaba mal. Estaba enojada por lo que le sucedió a mi auto, pero por alguna razón… había algo en él que me decía… que no era bueno.
--: ¿Estas bien? (Repitió pero esta vez un poco más preocupado)
Me sorprendí e inmediatamente asentí.
Tu: Si… gracias. (Respondí un poco perdida)
--: Enserio, yo me ocupare de los gastos. (Busco algo en sus bolsillos) toma, es mi tarjeta con mi número de teléfono (Me la extendió)
Por un momento dude en tomarla, sentía que no tenía que hacerlo. Pero cuando vi el golpe en mi auto… no creo que yo pueda pagarlo. No quiero pedirle dinero a mis padres, ni mucho menos a Ross.
Con una leve sonrisa tome la su tarjeta de presentación… ‘’Bryan Wilson’’ dijimos a unísono cuando yo leí su tarjeta, y él se presentó.
Bryan: Cuando estés disponible, llámame y arreglamos lo del auto…
Me miro por unos segundos, que para mí se hicieron eternos. Su mirada era algo inquietante… y aunque tuviera una sonrisa en su rostro. Algo en él… estaba mal…
Bryan: ¿Tu nombre? (Pregunto)
Tu: ______... (Respondí un poco nerviosa)
Bryan: ______... (Repitió en un murmuro) Encantado conocerte… _______...
La forma en la que pronunciaba mi nombre… me causo escalofríos. Di un paso hacia atrás cuando el giro para dirigirse a su auto. Sin dudarlo cuando desapareció de mi vista, rápidamente me subí al mío.
* * *
Llegue a casa de Lily, quien ya me esperaba sentada en la puerta de su casa. ‘’Te tardaste’’ Dijo mientras entraba a mi auto. Me disculpe acompañada de un suspiro y le conté todo lo que acababa de suceder. Ella comenzó a llenarme de preguntas de si estaba bien, y aunque le dije mil veces que no me sucedió nada, ella lo mismo volvía a preguntarlo.
Cuando finalmente llegamos a la preparatoria, estacione mi auto y salí de este a mirar una vez más la abolladura. ‘’Aunque sienta que no tengo que hacerlo, no tengo otra opción que llamarlo’’ pensé al ver a mi auto. Y era cierto, tendría que llamar a Bryan y acordar como pagara lo que le hizo a mi auto.
Entramos a la preparatoria y me dirigí hacia los casilleros a dejar algunos libros, y a tomar otros. El casillero de Lily quedaba al lado mío, por lo que siempre conversamos de algunas cosas antes de ir a nuestra siguiente clase.
Tu: Oh… mis padres si me dejan. (Dije mientras cerraba mi casillero)
Lily: ¿Enserio? (Prácticamente grito)
Tu: Si… (Respondí mientras di media vuelta hacia ella) ¿Tú me ayudaras… cierto?
Lily: ¡Claro que sí! (Dijo emocionada) Oh… ¿Puedo llevar a mi primo? Se quedara por unas semanas en la ciudad, por lo que debo ayudarlo a hacer amigos…
Tu: ¿Quién?
Lily: ¿No los presente? (Pregunto extrañada)
Tu: No…
Lily: (Miro por detrás mío y sonrió) justo a tiempo.
Gire hacia atrás, y me topé con un chico muy parecido a Lily y Steven. Solo que él tenía los ojos color café, y una sonrisa enorme y contagiosa. Él venía caminando por el pasillo, y las chicas no se esforzaban demasiado en disimular y lo miraban como si fuera su próxima presa. Sonreí al ver como el claramente las ignoro y siguió su camino hacia nosotras. Llego al lado de Lily y sonrió cuando me vio.
Lily: Él es Erick Monroe… mi primo de parte de mi padre. (Sonrió) Él vino hoy para conocer un poco como será la preparatoria, ya que comenzara a venir a partir de mañana.
Erick: Mucho gusto… (Me sonrió)
Sonreí y me acerque para saludarlo, él también lo hizo y deposito un amable beso en mi mejilla.
Erick: Así que… tú eres la famosa ______... (Entrelazo sus brazos) Muy bien…
Tu: ¿Eh?
Erick: (Sonrió) No creí que fueras… (Guardo silencio con una sonrisa en su rostro mientras me miraba) No importa…
Lo mire extrañada un momento y su sonrisa inmediatamente me contagio. Por alguna razón sentía que me iba a llevar bien con él.
Erick: Oye… (Se acercó a mí, parecía preocupado) ¿Te golpeaste?
Tu: ¿Qué?
Erick: Tu frente… (Murmuro)
Acerque mi mano a mi frente un poco más arriba de mi ceja izquierda y me dolió cuando toque. Mire mis dedos con lo cual toque y vi un poco de sangre.
Tu: Oh…
Lily: ¿Qué te paso? (Pregunto muy preocupada y un poco alterada)
Tu: Debe haber sido el golpe… no me di cuenta. (Respondí un poco confundida)
La campana de nuestra próxima clase sonó.
Lily: ¡Tienes que ir a la enfermería! Vamos… (Tomo mi brazo)
Tu: (Me detuve) NO… tú tienes un examen ahora, tienes que ir. (Me solté de su agarre) Yo puedo ir sola…
Lily: ¿Estas segura? Yo puedo…
Tu: Lily…
Nos miramos durante unos segundos, más bien parecía una pelea de miradas. Ella quería acompañarme, pero yo no. Lily debe haber estudiado mucho para aprobar, y yo no podía permitir que repruebe. Ambas dirigimos miradas hacia Erick cuando habló…
Erick: Si puedes te puedo acompañar yo… (Dijo viendo la tensión entre Lily y yo)
Tu: No es-
Lily: Si… te la encargo.
Y antes de que pudiera defenderme ella escapo hacia su siguiente clase. Suspire y mire a Erick. ‘’Esta bien, gracias’’ Dije mientras comenzamos a caminar. Antes de llegar a la enfermería, le dije a la profesora de química que iría a la enfermería por un pequeño accidente. Ella sin dudarlo asintió y dijo que tenía la falta justificada, por lo que me alivie un poco. Erick amablemente me tendió un pañuelo con sus iniciales para ponerla arriba de mi herida. Le agradecí y tome su pañuelo.
Cuando llegamos la enfermera no estaba, por lo que decidí volverme e ir a clases. Pero Erick me detuvo diciendo que él me ayudaría.
Me senté en una pequeña camilla que había, y me reí cuando vi a Erick tratando de buscar la caja de primeros auxilios. Le indique en donde estaba y el rápidamente la encontró.
Se acercó hacia mí y se sentó a mí lado depositando la caja arriba de sus piernas…
Tu: No sabias que eras enfermero… (Me burle de él)
Erick: Si, me convertí hace unos… ¿5 segundos? (Sonrió mientras tomo un pequeño algodón y lo acerco hacia mi) veamos señorita Jenkins…
Me queje cuando puso el algodón arriba de mi herida, ya que tenía un poco de alcohol para desinfectarla. Cuando abrí mis ojos vi como Erick sonreía divertido viendo como yo me quejaba…
Tu: ¡Oye! Si me duele…
Erick: Okey, okey lo siento… (Murmuro concentrado en su trabajo)
Termino de curar mi herida, y puso una pequeña gasa para que terminara de sanar.
Erick: Muy bien… listo.
Tu: (Sonreí) Gracias…
Nos quedamos en silencio unos segundos. Él mostro una leve sonrisa y acerco su mano hacia mí, queriendo acariciar mi mejilla… de repente me di cuenta de cuál era su intención, y por alguna razón… no quería que lo hiciera. Estaba a punto de tocar mi rostro, pero algo lo interrumpió.
La puerta de la enfermería se abrió de golpe sobresaltándome y mirando hacia ella. Con Erick sentado muy cerca de mí y su mano a punto de tocar mi rostro, me sorprendí cuando vi a Ross del otro lado de la puerta.
Bajo El Mismo Techo "Cap 19"
''Bajo el mismo techo...''
Capitulo 19:
Narras Tu:
La alarma informaba que era la hora de levantarme para ir al colegio. Anoche no pude dormir por todo lo que paso. En la cena no pude decir absolutamente nada, y como siempre, Ross la había preparado. Comimos en un silencio incomodo, o al menos eso fue para mí. Cada vez que nuestras miradas se cruzaban, rápidamente desviaba mi mirada con vergüenza al recordar su mano sobre mi cabello…
Yo nunca… pensé sentirme de esta manera.
Suspire y me senté en mi cama. Con los ojos un poco adormecidos mire por la ventana. El día estaba soleado y entraban los rayos de luz por las cortinas de color celeste claro de mi habitación. Con un poco de sueño por no dormir casi nada anoche, me puse de pie y me dirigí hacia mi baño. Me tome una larga ducha y el agua término por despertarme cuando cayó por todo mi cuerpo…
Termine de ducharme y me envolví en una toalla. Seque mi cabello con otra y fui hacia mi habitación para buscar el uniforme de mi colegio. Luego de varios minutos tardando en cambiarme, arregle mi cabello y decidí dejarlo suelto. Me mire al espejo, acomode un poco mi falda, luego mi corbata de color negro, que aunque no quisiera llevarla, era parte del uniforme. Pero debo admitir… que el uniforme me queda bien. Me puse un poco de maquillaje y estuve lista.
Abrí la puerta de mi habitación, y camine hacia el pasillo para luego bajar por las escaleras. Me detuve en unas de las puertas de las habitaciones, la habitación de huéspedes. La puerta estaba un poco abierta, camine despacio hasta esta y mire hacia adentro. Mi corazón nuevamente comenzó a volverse loco al verlo a Ross. Él estaba frente a un espejo de cuerpo completo con la cabeza un poco hacia arriba arreglándose su corbata de color gris. Llevaba puesto unos pantalones de vestir color gris, una camisa muy bien arreglada de color blanco, y un chaleco de color negro que le quedaba perfectamente. Se acomodó un poco el cabello y desapareció hacia el otro lado de la habitación.
Por alguna razón no podía moverme, quería verlo nuevamente, quiero…
Ross: ¿Qué tanto miras Polluelo? (Murmuro)
Rápidamente me hice hacia atrás cuando vi a Ross por la pequeña abertura que provocaba la puerta medio abierta. Un enorme rubor se apodero de mi cara cuando lo vi sonreír de una forma burlona. Abrió la puerta por completo y se apoyó al marco de la puerta con sus brazos cruzados, mientras seguía sonriendo…
Ross: ¿Te gusta espiar a la gente? (Pregunto burlón)
Quería defenderme, pero las palabras no me salían, estaba demasiada avergonzada por lo que acababa de hacer. Di un paso hacia atrás y vi como él mostro una leve sonrisa.
Ross: Ve a desayunar, ya está todo listo… (Respondió mientras lentamente apunto con su mirada hacia el pasillo)
Asentí. Y sin dudarlo me dirigí hacia el pasillo para bajar rápidamente por las escaleras.
Narras Ross:
Cuando estaba acomodándome mi corbata, pude ver por el reflejo del espejo que del otro lado de la puerta, estaba ______ mirándome. Me sorprendí un poco, y por un momento mi corazón se aceleró de repente, tomándome por sorpresa. Por un momento me extrañe un poco, pero todo se aclaró cuando una idea llego a mi mente. Hice como si no la hubiera visto, y me fui hacia el otro lado de la habitación. Cuando no estuve al alcance de su vista, muy despacio me acerque hacia la puerta. Una sonrisa apareció en mi rostro esperando para ver cuál será su reacción cuando vea que la descubrí…
Pero el que se sorprendió fui yo…
Pensaba que reaccionaria y trataría de negarlo, o simplemente se enojaría como siempre. Pero solo se ruborizo y se puso nerviosa. Se veía linda, y tierna. Un extraño sentimiento apareció e inmediatamente quería… ¿Abrazarla?
Rápidamente y aunque no quiera, aleje ese sentimiento. No puedo… sentir eso.
Ross: Ve a desayunar, ya todo está listo… (Dije mientras apuntaba hacia el pasillo)
Ella lentamente asintió y se dirigió hacia las escaleras. Aunque ya había desaparecido en las escaleras, mi mirada seguía en su dirección… suspire y me dirigí de nuevo hacia mi habitación, en busca de mis cosas.
Narras Tu:
Baje toda ruborizada hacia la cocina y me senté a desayunar en silencio. Ross aún no había bajado. Aunque se sentía un poco extraño desayunar sola, tuve que hacerlo. Cuando termine y fui a buscar mis cosas de la preparatoria que las había dejado en el living. Cuando estaba a punto de irme, sentí como Ross bajaba de las escaleras. Cuando me dirigí hacia la puerta, vi que él también venia… parecía un poco, triste…
Ross: Ya… ¿Te vas?...
Tu: Eh… (Comencé a sentirme nerviosa) S-Si, ya termine el desayuno y tengo que ir a recoger… a Lily…
Ross: Ya veo… (Guardo silencio) Nos vemos dentro de un rato (Sonrió) Ten cuidado en el camino, no quiero que te lastimes…
Me sorprendí. Él dio media vuelta y se dirigió hacia la cocina. Cuando desapareció de mi vista, sentí que casi me desmayo. La forma en como lo dijo, sonó muy… lindo.
Respire profundo y me dirigí hacia el garaje y subí a mi auto. Cuando finalmente salí de casa, me dirigí en busca de Lily.
Seguí el mismo recorrido de siempre, pero cuando llego la parte de doblar hacia una esquina, un auto color gris opaco apareció de repente e impacto al mío…

Capitulo 19:
Narras Tu:
La alarma informaba que era la hora de levantarme para ir al colegio. Anoche no pude dormir por todo lo que paso. En la cena no pude decir absolutamente nada, y como siempre, Ross la había preparado. Comimos en un silencio incomodo, o al menos eso fue para mí. Cada vez que nuestras miradas se cruzaban, rápidamente desviaba mi mirada con vergüenza al recordar su mano sobre mi cabello…
Yo nunca… pensé sentirme de esta manera.
Suspire y me senté en mi cama. Con los ojos un poco adormecidos mire por la ventana. El día estaba soleado y entraban los rayos de luz por las cortinas de color celeste claro de mi habitación. Con un poco de sueño por no dormir casi nada anoche, me puse de pie y me dirigí hacia mi baño. Me tome una larga ducha y el agua término por despertarme cuando cayó por todo mi cuerpo…
Termine de ducharme y me envolví en una toalla. Seque mi cabello con otra y fui hacia mi habitación para buscar el uniforme de mi colegio. Luego de varios minutos tardando en cambiarme, arregle mi cabello y decidí dejarlo suelto. Me mire al espejo, acomode un poco mi falda, luego mi corbata de color negro, que aunque no quisiera llevarla, era parte del uniforme. Pero debo admitir… que el uniforme me queda bien. Me puse un poco de maquillaje y estuve lista.
Abrí la puerta de mi habitación, y camine hacia el pasillo para luego bajar por las escaleras. Me detuve en unas de las puertas de las habitaciones, la habitación de huéspedes. La puerta estaba un poco abierta, camine despacio hasta esta y mire hacia adentro. Mi corazón nuevamente comenzó a volverse loco al verlo a Ross. Él estaba frente a un espejo de cuerpo completo con la cabeza un poco hacia arriba arreglándose su corbata de color gris. Llevaba puesto unos pantalones de vestir color gris, una camisa muy bien arreglada de color blanco, y un chaleco de color negro que le quedaba perfectamente. Se acomodó un poco el cabello y desapareció hacia el otro lado de la habitación.
Por alguna razón no podía moverme, quería verlo nuevamente, quiero…
Ross: ¿Qué tanto miras Polluelo? (Murmuro)
Rápidamente me hice hacia atrás cuando vi a Ross por la pequeña abertura que provocaba la puerta medio abierta. Un enorme rubor se apodero de mi cara cuando lo vi sonreír de una forma burlona. Abrió la puerta por completo y se apoyó al marco de la puerta con sus brazos cruzados, mientras seguía sonriendo…
Ross: ¿Te gusta espiar a la gente? (Pregunto burlón)
Quería defenderme, pero las palabras no me salían, estaba demasiada avergonzada por lo que acababa de hacer. Di un paso hacia atrás y vi como él mostro una leve sonrisa.
Ross: Ve a desayunar, ya está todo listo… (Respondió mientras lentamente apunto con su mirada hacia el pasillo)
Asentí. Y sin dudarlo me dirigí hacia el pasillo para bajar rápidamente por las escaleras.
Narras Ross:
Cuando estaba acomodándome mi corbata, pude ver por el reflejo del espejo que del otro lado de la puerta, estaba ______ mirándome. Me sorprendí un poco, y por un momento mi corazón se aceleró de repente, tomándome por sorpresa. Por un momento me extrañe un poco, pero todo se aclaró cuando una idea llego a mi mente. Hice como si no la hubiera visto, y me fui hacia el otro lado de la habitación. Cuando no estuve al alcance de su vista, muy despacio me acerque hacia la puerta. Una sonrisa apareció en mi rostro esperando para ver cuál será su reacción cuando vea que la descubrí…
Pero el que se sorprendió fui yo…
Pensaba que reaccionaria y trataría de negarlo, o simplemente se enojaría como siempre. Pero solo se ruborizo y se puso nerviosa. Se veía linda, y tierna. Un extraño sentimiento apareció e inmediatamente quería… ¿Abrazarla?
Rápidamente y aunque no quiera, aleje ese sentimiento. No puedo… sentir eso.
Ross: Ve a desayunar, ya todo está listo… (Dije mientras apuntaba hacia el pasillo)
Ella lentamente asintió y se dirigió hacia las escaleras. Aunque ya había desaparecido en las escaleras, mi mirada seguía en su dirección… suspire y me dirigí de nuevo hacia mi habitación, en busca de mis cosas.
Narras Tu:
Baje toda ruborizada hacia la cocina y me senté a desayunar en silencio. Ross aún no había bajado. Aunque se sentía un poco extraño desayunar sola, tuve que hacerlo. Cuando termine y fui a buscar mis cosas de la preparatoria que las había dejado en el living. Cuando estaba a punto de irme, sentí como Ross bajaba de las escaleras. Cuando me dirigí hacia la puerta, vi que él también venia… parecía un poco, triste…
Ross: Ya… ¿Te vas?...
Tu: Eh… (Comencé a sentirme nerviosa) S-Si, ya termine el desayuno y tengo que ir a recoger… a Lily…
Ross: Ya veo… (Guardo silencio) Nos vemos dentro de un rato (Sonrió) Ten cuidado en el camino, no quiero que te lastimes…
Me sorprendí. Él dio media vuelta y se dirigió hacia la cocina. Cuando desapareció de mi vista, sentí que casi me desmayo. La forma en como lo dijo, sonó muy… lindo.
Respire profundo y me dirigí hacia el garaje y subí a mi auto. Cuando finalmente salí de casa, me dirigí en busca de Lily.
Seguí el mismo recorrido de siempre, pero cuando llego la parte de doblar hacia una esquina, un auto color gris opaco apareció de repente e impacto al mío…

sábado, 22 de noviembre de 2014
Si realmente eres de esas personas que le encanta leer y a veces administradoras como yo nos tardamos, años, AÑOS, en subir caps. Te recomiendo Wattpad. Wattpad es una aplicación que puedes tener en tu celular donde también son historias de todo tipo, de terror, fantasía, humor, y todos los géneros que puedas imaginar.
No te lo pierdas realmente también hay historias muy diferentes y también si eres Rosser podrás encontrar novelas de Ross y Tu.
Realmente lo recomiendo.
Una de mis historias favoritas son:
-Ella me acosa
Por:MadmuaselRivera
-Guerra de capitanes
Por : SofiiGennero
-Corazón de hielo
Por:Magic13chio
Incluso si te gusta escribir puedes crear tu propia historia.
No te lo pierdas realmente también hay historias muy diferentes y también si eres Rosser podrás encontrar novelas de Ross y Tu.
Realmente lo recomiendo.
Una de mis historias favoritas son:
-Ella me acosa
Por:MadmuaselRivera
-Guerra de capitanes
Por : SofiiGennero
-Corazón de hielo
Por:Magic13chio
Incluso si te gusta escribir puedes crear tu propia historia.
Lo se soy mala, muy mala. MATENME pero de verdad no había tenido tiempo de subir caps y se lo fastidioso que puede ser esperar semanas para un mugre capitulo de una historia que realmente te fascina así que como dije estas novelas no son mías pero realmente me gustarpn y si las quieren leer con la verdadera autora aquí les dejo el link:
Bajo El Mismo Techo: (en la página ya van a comenzar con la segunda temporada)
https://www.facebook.com/Ross.Lynch.Novelas.de.RossyTu?fref=ts
Manual de Lo Prohibido:
https://www.facebook.com/pages/Novelas-De-Ross-Lynch/183127205136670?fref=ts
Si lo desean aún seguiré subiendo los capítulos, no se preocupen por ello.
JIBS
Bajo El Mismo Techo: (en la página ya van a comenzar con la segunda temporada)
https://www.facebook.com/Ross.Lynch.Novelas.de.RossyTu?fref=ts
Manual de Lo Prohibido:
https://www.facebook.com/pages/Novelas-De-Ross-Lynch/183127205136670?fref=ts
Si lo desean aún seguiré subiendo los capítulos, no se preocupen por ello.
JIBS
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