Cancelaré el blog
Novelas de Ross Lynch
Hola este blog será de novelas de ti y de Ross Lynch, no solo será una sino que varias. Espero que les guste.
viernes, 16 de enero de 2015
Lo se lo siento soy muy mala. Apesto en esto pero también en la página donde es la nove original se había tardado en subir caps. y no quería llegar hasta donde llevaban.
Encontré la nove en Wattpad solo que en versión de Harry Styles y se que no es lo mismo pero aquí ya está terminada.
Les dejó el nombre aquí:
-Manual de lo Prohibido.(Fan Ficción)
De: marianal0ls
Encontré la nove en Wattpad solo que en versión de Harry Styles y se que no es lo mismo pero aquí ya está terminada.
Les dejó el nombre aquí:
-Manual de lo Prohibido.(Fan Ficción)
De: marianal0ls
lunes, 24 de noviembre de 2014
Manual De Lo Prohibido "Cap 9 parte 2"
|Manual de lo Prohibido|
Capitulo 9. Parte 2.
-¿Por qué te fuiste de Arizona?-musité, tímida y con la voz apenas audible.
Él se quedó en silencio de nuevo y luego bajó la mira. ¡Tonta, tonta, tonta! Me decía una voz interna; si no se lo contó a Sharon, no sé por qué tenía la esperanza de que me lo contara a mí.
-Es que no quería estar más en ese lugar-comenzó, con un tono de voz que se fue haciendo agrio conforme hablaba.
Iba a conformarme con aquella respuesta, creyendo que él ya no seguiría hablando; pero su boca se abrió de nuevo… ¿estaba dispuesto a contarme a mí… todo?
-La razón fue una chica, Kristen-su mirada estaba gacha, puesta atenta en el verde cojín del sillón-. Ella fue mi novia durante un año; estábamos bien, ó eso creía yo, hasta que un día llegué a casa y mamá me dijo que Kristen había ido y me había dejado una nota, una especie de carta o algo así…-se quedó en silencio y respiró de forma notable varias veces, mientras que yo sólo observaba cómo su perfecto abdomen se inflaba y desinflaba bajo la camisa azul que vestía; luego continuó-. Subí a mi habitación y me senté a leer la nota; decía que se iba, que no la buscara y que era el fin de nuestra relación. Que lamentaba que eso tomara tanto tiempo y que se iba simplemente porque se merecía algo mejor que… yo-su semblante de ángel ahora parecía como si estuviese tallado en piedra, con una expresión hostil y entristecida a la vez-. Terminé el año que me faltaba para graduarme y salí corriendo de ese lugar tan pronto pude; lo primero que se me ocurrió fue ir hasta Japón, pero llegué primero a Italia, aquí, me gustó y descubrí que era lo suficientemente lejos de ese lugar, así que decidí quedarme. Mi familia se mudó al año siguiente, cerca de mi apartamento. Mientras me iba esforzando en no recordar aquello ni nada de ese lugar. No te voy a negar, que sí me dolió. Yo la quería bastante y para ella simplemente no fue suficiente…-su voz se perdió y luego el silencio apareció de nuevo, y supe que ya no hablaría.
-Qué estúpida-farfullé, incrédula y él me miró.
-¿Disculpa?
-Kristen, es una estúpida-dije-. Me disculparás, pero, ¿que no eras suficiente? ¿Que se merecía algo más? ¿Acaso existe algo mejor que tú?-¡cállate! Me gritó la voz y capté la última pregunta que había salido de mi boca, el rubor corrió traicionero y sentí vergüenza; pero Ross me miraba enternecido, y mi corazón se conmovió dentro de mí, así que seguí hablando pero ahora consciente de lo que decía-. Qué tonta fue-musité-, porque no vio que eres un chico increíble, talentoso, atento, divertido, además de muy apuesto.
Él esbozó una sonrisa de medio lado.
-Estoy segura que jamás encontró ese “algo mejor” porque simplemente no lo hay-continué-. Qué lástima que te haya dejado ir, porque no supo que lo que dejó escapar fue como un tesoro, que ya no recuperará; por eso digo que Sharon es muy afortunada-en lo último de mi frase, la voz se me entristeció, pero él sonrió y aquella sonrisa le dio motivo a mi corazón para palpitar fuertemente.
-Qué linda eres-musitó y el corazón comenzó a latirme más y más rápido, expandiéndose por todo mi pecho-. Gracias.
Sonreí apenas pude, porque aún estaba un poco atolondrada intentando calmar a mi bombeador de sangre.
-¿Sabes?-me dijo- Eres a la primera persona a la que se lo digo.
Cuando creí que el corazón había vuelto a su tamaño normal, volvió a inflarse completamente conmovido.
-Gracias por tenerme la confianza-murmuré.
-Gracias por escucharme.
Le sonreí de nuevo, aun sin comprender cómo es que aquella chica lo había dejado ir.
-Pero basta de mí, te toca-la sonrisa alegre apareció de nuevo en su rostro y esperé a que dijera la primer pregunta-. ¿Qué te inspiró a ser fotógrafa?
-Mi papá-dije-. Le gustaba mucho tomarnos fotos, a mí y a mi mamá y me gustaba cuando me sentaba en sus piernas y me las mostraba una por una, decía “Mis chicas” y luego me daba un abrazo. Me hacía sentir protegida-el recuerdo llegó hasta mi garganta, quebrándome la voz.
-Seguro tu padre está muy orgulloso de ti, donde sea que él esté-me acarició la rodilla con cariño y me sonrió.
-Gracias.
-Dime, ¿Qué hay con el chico de California?-inquirió y me reí por el cambio de tema tan repentino.
-¿Cuál chico?-dije, un poco confundida.
-Del que le hablaste a Rocky hoy, sobre tu amiga…
-¡Oh! Eso, amm…-recordé mi pequeña mentira y rebusqué algunas palabras para formar la respuesta que él me pedía-. Bueno, como tú dijiste, ya no importa, ya se quedó allá-me preguntaba si había notado mi nerviosismo.
-¿Te has enamorado alguna vez?-su mirada miel se clavaba en mi rostro con intensidad, haciendo que mi corazón se trabara en sus latidos.
-Existió un chico, Dennis-expliqué-. Pero, no funcionó-me encogí de hombros.
-¿Por qué no funcionó?
-Bueno, éramos muy distintos. Yo amaba la fotografía y el arte y él… no era muy trabajador que digamos-reí-. Pero era un buen chico.
-¿Entonces buscas a alguien con quien puedas congeniar?
-No lo busco, Ross. Tengo algo así como una creencia de que él sólo llegará.
-El destino.
-Quizá-me encogí de hombros.
-Dime, Rocky es…-parecía como si luchara con las palabras para encontrar las adecuadas-, amm… bueno, se nota que te llevas muy… bien, con él. ¿Te gusta?-sin embargo, parecía también apenado por su pregunta.
La fierecilla se emocionó al oír la pregunta que esperaba. “Dile que sí, dile que sí” me decía, pero la ignoré mandándola al rincón de donde había salido.
Capitulo 9. Parte 2.
-¿Por qué te fuiste de Arizona?-musité, tímida y con la voz apenas audible.
Él se quedó en silencio de nuevo y luego bajó la mira. ¡Tonta, tonta, tonta! Me decía una voz interna; si no se lo contó a Sharon, no sé por qué tenía la esperanza de que me lo contara a mí.
-Es que no quería estar más en ese lugar-comenzó, con un tono de voz que se fue haciendo agrio conforme hablaba.
Iba a conformarme con aquella respuesta, creyendo que él ya no seguiría hablando; pero su boca se abrió de nuevo… ¿estaba dispuesto a contarme a mí… todo?
-La razón fue una chica, Kristen-su mirada estaba gacha, puesta atenta en el verde cojín del sillón-. Ella fue mi novia durante un año; estábamos bien, ó eso creía yo, hasta que un día llegué a casa y mamá me dijo que Kristen había ido y me había dejado una nota, una especie de carta o algo así…-se quedó en silencio y respiró de forma notable varias veces, mientras que yo sólo observaba cómo su perfecto abdomen se inflaba y desinflaba bajo la camisa azul que vestía; luego continuó-. Subí a mi habitación y me senté a leer la nota; decía que se iba, que no la buscara y que era el fin de nuestra relación. Que lamentaba que eso tomara tanto tiempo y que se iba simplemente porque se merecía algo mejor que… yo-su semblante de ángel ahora parecía como si estuviese tallado en piedra, con una expresión hostil y entristecida a la vez-. Terminé el año que me faltaba para graduarme y salí corriendo de ese lugar tan pronto pude; lo primero que se me ocurrió fue ir hasta Japón, pero llegué primero a Italia, aquí, me gustó y descubrí que era lo suficientemente lejos de ese lugar, así que decidí quedarme. Mi familia se mudó al año siguiente, cerca de mi apartamento. Mientras me iba esforzando en no recordar aquello ni nada de ese lugar. No te voy a negar, que sí me dolió. Yo la quería bastante y para ella simplemente no fue suficiente…-su voz se perdió y luego el silencio apareció de nuevo, y supe que ya no hablaría.
-Qué estúpida-farfullé, incrédula y él me miró.
-¿Disculpa?
-Kristen, es una estúpida-dije-. Me disculparás, pero, ¿que no eras suficiente? ¿Que se merecía algo más? ¿Acaso existe algo mejor que tú?-¡cállate! Me gritó la voz y capté la última pregunta que había salido de mi boca, el rubor corrió traicionero y sentí vergüenza; pero Ross me miraba enternecido, y mi corazón se conmovió dentro de mí, así que seguí hablando pero ahora consciente de lo que decía-. Qué tonta fue-musité-, porque no vio que eres un chico increíble, talentoso, atento, divertido, además de muy apuesto.
Él esbozó una sonrisa de medio lado.
-Estoy segura que jamás encontró ese “algo mejor” porque simplemente no lo hay-continué-. Qué lástima que te haya dejado ir, porque no supo que lo que dejó escapar fue como un tesoro, que ya no recuperará; por eso digo que Sharon es muy afortunada-en lo último de mi frase, la voz se me entristeció, pero él sonrió y aquella sonrisa le dio motivo a mi corazón para palpitar fuertemente.
-Qué linda eres-musitó y el corazón comenzó a latirme más y más rápido, expandiéndose por todo mi pecho-. Gracias.
Sonreí apenas pude, porque aún estaba un poco atolondrada intentando calmar a mi bombeador de sangre.
-¿Sabes?-me dijo- Eres a la primera persona a la que se lo digo.
Cuando creí que el corazón había vuelto a su tamaño normal, volvió a inflarse completamente conmovido.
-Gracias por tenerme la confianza-murmuré.
-Gracias por escucharme.
Le sonreí de nuevo, aun sin comprender cómo es que aquella chica lo había dejado ir.
-Pero basta de mí, te toca-la sonrisa alegre apareció de nuevo en su rostro y esperé a que dijera la primer pregunta-. ¿Qué te inspiró a ser fotógrafa?
-Mi papá-dije-. Le gustaba mucho tomarnos fotos, a mí y a mi mamá y me gustaba cuando me sentaba en sus piernas y me las mostraba una por una, decía “Mis chicas” y luego me daba un abrazo. Me hacía sentir protegida-el recuerdo llegó hasta mi garganta, quebrándome la voz.
-Seguro tu padre está muy orgulloso de ti, donde sea que él esté-me acarició la rodilla con cariño y me sonrió.
-Gracias.
-Dime, ¿Qué hay con el chico de California?-inquirió y me reí por el cambio de tema tan repentino.
-¿Cuál chico?-dije, un poco confundida.
-Del que le hablaste a Rocky hoy, sobre tu amiga…
-¡Oh! Eso, amm…-recordé mi pequeña mentira y rebusqué algunas palabras para formar la respuesta que él me pedía-. Bueno, como tú dijiste, ya no importa, ya se quedó allá-me preguntaba si había notado mi nerviosismo.
-¿Te has enamorado alguna vez?-su mirada miel se clavaba en mi rostro con intensidad, haciendo que mi corazón se trabara en sus latidos.
-Existió un chico, Dennis-expliqué-. Pero, no funcionó-me encogí de hombros.
-¿Por qué no funcionó?
-Bueno, éramos muy distintos. Yo amaba la fotografía y el arte y él… no era muy trabajador que digamos-reí-. Pero era un buen chico.
-¿Entonces buscas a alguien con quien puedas congeniar?
-No lo busco, Ross. Tengo algo así como una creencia de que él sólo llegará.
-El destino.
-Quizá-me encogí de hombros.
-Dime, Rocky es…-parecía como si luchara con las palabras para encontrar las adecuadas-, amm… bueno, se nota que te llevas muy… bien, con él. ¿Te gusta?-sin embargo, parecía también apenado por su pregunta.
La fierecilla se emocionó al oír la pregunta que esperaba. “Dile que sí, dile que sí” me decía, pero la ignoré mandándola al rincón de donde había salido.
Manual De Lo Prohibido "Cap 9 parte 1"
|Manual de lo Prohibido|
Capitulo 9. Parte 1.
La tarde había llegado y el sol se había ocultado ya en algún punto del cielo cuando volvimos al departamento. Había sido increíble haber pasado todo un día con Ross cuando no estaba en mis planes. Me sentía mal a veces de haber utilizado a Rocky en varias ocasiones para sacarle ese rostro adusto y un ceño fruncido a Ross. Pero más allá de la remota culpa, se sentía bien.
-¡Uff! Fue un día magnífico el de hoy-dijo Rocky, riendo complacido.
-Lo fue-concordé-. Gracias, Rocky.
Besé su mejilla ligeramente coloreada por una bella pincelada rosa y crucé los dedos por que el ceño fruncido de Ross apareciera de nuevo en su bello rostro. Le miré por la colilla del ojo cuando me alejé de Rocky y lo vi con las manos en sus bolsillos y la mirada baja, como si quisiera evitar ver. La fierecilla se decepcionó.
-Hasta luego, Rocky-le dije.
-Hasta luego, principessa-rió, tímido, luego dio la vuelta y se introdujo al departamento de su tía.
Miré a Ross quien ahora esbozaba una linda sonrisa, ¿no le había afectado en nada mi patético intento por ponerlo celoso?
-Qué grosero es Rocky, no se despidió de mí-dijo, pero mantenía aun esa sonrisa.
-Es un poco despistado, no te lo tomes a mal-sonreí.
Abrí la puerta y él me siguió.
-Son las seis treinta de la tarde, ¿qué quieres hacer?-me preguntó.
-Estuve caminando casi todo el día por la plaza, no creo que me queden ánimos de hacer algo más-musité, aventándome al sofá y dejando la rosa roja sobre la mesa de centro.
-¿Quieres jugar cartas?-sugirió, sentándose a mi lado.
-No, siempre me ganas-hice mohín y el rió por lo bajo.
-Bueno, que tal… ¿ver una película?
-Ya vi todas las que Sharon tiene, y me da pereza ir hasta el video club a rentar una. Lo siento-musité, negando.
-Está bien, ¿por qué no jugamos a las diez preguntas?-insistió.
-Bueno creo que eso puedo hacerlo sentada aquí-reí y me crucé las piernas sobre el sillón, acomodándome para quedar cara a cara con Ross.
-Está bien, comienza tú-me dijo.
-Me dijiste que te gustaba la música. ¿Alguna vez has escrito una canción?
-Sí, tengo algunas letras, pero no son tan buenas-sonrió y bajó la mirada.
-Estoy segura de que son geniales-animé.
-Siguiente pregunta-rió.
-¿Algún día me ensañarás una?
Me miró y rió de nuevo por mi insistencia.
-Está bien, algún día-prometió.
-Bien. Veamos…-pensé- ¿tu punto más cosquilloso?
-Emm… el cuello-dijo, como quien no quiere la cosa.
-¿Qué hay de tu futuro?-pregunté, meramente curiosa.
Se encogió de hombros, elegante.
-Pues sólo estoy seguro de una cosa. No seré administrador como Riker- rió-. A lo mejor, quizá, compositor.
-¿Compositor? ¡Dios, eso sería fenomenal!
-Gracias.
¿De qué hablan las canciones que escribes?
-De la vida, de mí, del amor…-se encogió de hombros de nuevo.
La fierecilla se removió y me animó a preguntar:
-¿Alguna vez le escribiste alguna a Sharon?-inquirí, temerosa por la respuesta, porque la fierecilla no sólo era terca, también era sensible.
Se quedó serio por un segundo, con un semblante duro e inexpresivo. La fierecilla se removió curiosa inquieta e impaciente.
-Me da pena admitirlo-bajó la mirada-. Pero no-musitó.
-¿Por qué no?-mi ceño se frunció pero la fierecilla sonreía alegremente.
-Es que…-elevó una de sus manos hasta su cabeza y la rascó despeinando su rubio cabello- lo intenté, de verás, pero las palabras que salían y las frases que se formaban… simplemente no me gustaban. No eran buenas.
-Pero al menos lo intentaste, y ya sabes lo que dicen ‘La intención es lo que cuenta’-le sonreí, aliviada y feliz.
-Supongo-asintió riendo-. Siguiente pregunta.
-Está bien, veamos… ¿Qué pensaste de mí la primera vez que me viste?
Sonrió, dejándome ver todos esos hermosos y perlados dientes.
-Que eras _______, la amiga de Sharon-dijo.
-No eso, eso ya lo sabías. Me refiero a la primera impresión.
-Oh, bueno. Recuerdo que me reí porque peleabas con la puerta-sonrió- y pensé que eras divertida; luego me seguiste la plática, entonces supe que eras sociable; para después deducir que eras agradable porque era fácil reír contigo.
-Oh, vaya. Gracias-musité, ligeramente ruborizada.
-Siguiente pregunta.
-¿Qué extrañas más de Arizona?
-Diría que mi familia, pero ellos viven aquí así que…-pensó- tal vez mi antigua universidad: me gustaban las fiestas-rió-. Siguiente y última pregunta.
-¿Me las estás contando?
-¡Claro! El juego se llama ‘diez’ preguntas, ¿no?
-Está bien, está bien-manoteé.
Pensé muy bien mi última pregunta, y sólo se me vino a la mente la que había estado pensando desde el inicio del juego, incluso mucho antes. Pero no sabía si hacerla era buena idea, sin embargo la fierecilla insistió hasta que las palabras salieron de mi boca con sumo cuidado.
-¿Por qué te fuiste de Arizona?-musité, tímida y con la voz apenas audible.
Él se quedó en silencio de nuevo y luego bajó la mira. ¡Tonta, tonta, tonta! Me decía una voz interna; si no se lo contó a Sharon, no sé por qué tenía la esperanza de que me lo contara a mí.
Capitulo 9. Parte 1.
La tarde había llegado y el sol se había ocultado ya en algún punto del cielo cuando volvimos al departamento. Había sido increíble haber pasado todo un día con Ross cuando no estaba en mis planes. Me sentía mal a veces de haber utilizado a Rocky en varias ocasiones para sacarle ese rostro adusto y un ceño fruncido a Ross. Pero más allá de la remota culpa, se sentía bien.
-¡Uff! Fue un día magnífico el de hoy-dijo Rocky, riendo complacido.
-Lo fue-concordé-. Gracias, Rocky.
Besé su mejilla ligeramente coloreada por una bella pincelada rosa y crucé los dedos por que el ceño fruncido de Ross apareciera de nuevo en su bello rostro. Le miré por la colilla del ojo cuando me alejé de Rocky y lo vi con las manos en sus bolsillos y la mirada baja, como si quisiera evitar ver. La fierecilla se decepcionó.
-Hasta luego, Rocky-le dije.
-Hasta luego, principessa-rió, tímido, luego dio la vuelta y se introdujo al departamento de su tía.
Miré a Ross quien ahora esbozaba una linda sonrisa, ¿no le había afectado en nada mi patético intento por ponerlo celoso?
-Qué grosero es Rocky, no se despidió de mí-dijo, pero mantenía aun esa sonrisa.
-Es un poco despistado, no te lo tomes a mal-sonreí.
Abrí la puerta y él me siguió.
-Son las seis treinta de la tarde, ¿qué quieres hacer?-me preguntó.
-Estuve caminando casi todo el día por la plaza, no creo que me queden ánimos de hacer algo más-musité, aventándome al sofá y dejando la rosa roja sobre la mesa de centro.
-¿Quieres jugar cartas?-sugirió, sentándose a mi lado.
-No, siempre me ganas-hice mohín y el rió por lo bajo.
-Bueno, que tal… ¿ver una película?
-Ya vi todas las que Sharon tiene, y me da pereza ir hasta el video club a rentar una. Lo siento-musité, negando.
-Está bien, ¿por qué no jugamos a las diez preguntas?-insistió.
-Bueno creo que eso puedo hacerlo sentada aquí-reí y me crucé las piernas sobre el sillón, acomodándome para quedar cara a cara con Ross.
-Está bien, comienza tú-me dijo.
-Me dijiste que te gustaba la música. ¿Alguna vez has escrito una canción?
-Sí, tengo algunas letras, pero no son tan buenas-sonrió y bajó la mirada.
-Estoy segura de que son geniales-animé.
-Siguiente pregunta-rió.
-¿Algún día me ensañarás una?
Me miró y rió de nuevo por mi insistencia.
-Está bien, algún día-prometió.
-Bien. Veamos…-pensé- ¿tu punto más cosquilloso?
-Emm… el cuello-dijo, como quien no quiere la cosa.
-¿Qué hay de tu futuro?-pregunté, meramente curiosa.
Se encogió de hombros, elegante.
-Pues sólo estoy seguro de una cosa. No seré administrador como Riker- rió-. A lo mejor, quizá, compositor.
-¿Compositor? ¡Dios, eso sería fenomenal!
-Gracias.
¿De qué hablan las canciones que escribes?
-De la vida, de mí, del amor…-se encogió de hombros de nuevo.
La fierecilla se removió y me animó a preguntar:
-¿Alguna vez le escribiste alguna a Sharon?-inquirí, temerosa por la respuesta, porque la fierecilla no sólo era terca, también era sensible.
Se quedó serio por un segundo, con un semblante duro e inexpresivo. La fierecilla se removió curiosa inquieta e impaciente.
-Me da pena admitirlo-bajó la mirada-. Pero no-musitó.
-¿Por qué no?-mi ceño se frunció pero la fierecilla sonreía alegremente.
-Es que…-elevó una de sus manos hasta su cabeza y la rascó despeinando su rubio cabello- lo intenté, de verás, pero las palabras que salían y las frases que se formaban… simplemente no me gustaban. No eran buenas.
-Pero al menos lo intentaste, y ya sabes lo que dicen ‘La intención es lo que cuenta’-le sonreí, aliviada y feliz.
-Supongo-asintió riendo-. Siguiente pregunta.
-Está bien, veamos… ¿Qué pensaste de mí la primera vez que me viste?
Sonrió, dejándome ver todos esos hermosos y perlados dientes.
-Que eras _______, la amiga de Sharon-dijo.
-No eso, eso ya lo sabías. Me refiero a la primera impresión.
-Oh, bueno. Recuerdo que me reí porque peleabas con la puerta-sonrió- y pensé que eras divertida; luego me seguiste la plática, entonces supe que eras sociable; para después deducir que eras agradable porque era fácil reír contigo.
-Oh, vaya. Gracias-musité, ligeramente ruborizada.
-Siguiente pregunta.
-¿Qué extrañas más de Arizona?
-Diría que mi familia, pero ellos viven aquí así que…-pensó- tal vez mi antigua universidad: me gustaban las fiestas-rió-. Siguiente y última pregunta.
-¿Me las estás contando?
-¡Claro! El juego se llama ‘diez’ preguntas, ¿no?
-Está bien, está bien-manoteé.
Pensé muy bien mi última pregunta, y sólo se me vino a la mente la que había estado pensando desde el inicio del juego, incluso mucho antes. Pero no sabía si hacerla era buena idea, sin embargo la fierecilla insistió hasta que las palabras salieron de mi boca con sumo cuidado.
-¿Por qué te fuiste de Arizona?-musité, tímida y con la voz apenas audible.
Él se quedó en silencio de nuevo y luego bajó la mira. ¡Tonta, tonta, tonta! Me decía una voz interna; si no se lo contó a Sharon, no sé por qué tenía la esperanza de que me lo contara a mí.
Bajo El Mismo Techo "Cap 23"
''Bajo El Mismo Techo...''
Capitulo 23:
Narras Tu:
Pasamos prácticamente toda la tarde conversando y acordando los arreglos que hicimos para la fiesta de esta noche, la cual solo empezara en unas cuantas horas.
Tu: Espera… ¿Invitaste a los hermanos Johnson? (Pregunte un poco sorprendida mientras me sentaba en mi cama)
Lily: Si… ¿Por qué no? (También subió a mi cama)
Tu: Es que… desde ese día que salimos con ellos, no volví a hablarles… además Ross me obligo a salir de ese lugar… (Respondí un poco avergonzada)
Lily: No te preocupes, al parecer Taylor esta con alguien…
Tu: ¿Enserio?
Lily: (Asintió)
Tu: Oh…
Por un momento sentí un poco de decepción. Antes de que llegara Ross, Taylor era la única persona que llego a gustarme… pero debo admitir que al menos estoy un poco feliz. Si las cosas estuvieran como antes, sería un poco incómodo estar cerca de Taylor con Ross en casa.
Tu: ¿Y Zac? (Pregunte con una sonrisa coqueta en mi rostro) ¿Cómo van las cosas entre ustedes?
Lily: La verdad… es que ese día… um…
Tu: ¿Qué? (Pregunte ansiosa)
Lily: Cuando me acompaño a casa… (Guardo silencio)
Tu: ¡Dilo!
Lily: (Tapo su rostro con sus manos) Me… beso.
Tu: (Mi boca se abrió por la sorpresa) ¡Lily Monroe! ¡Besaste a Zac, uno de los chicos más guapo de la preparatoria! (Grite emocionada)
Lily: ¡Shh! (Me callo y pareció estar avergonzada)
Tu: Vamos… Ross aun no volvió, ¡y podemos gritar todo lo que queramos! (Me burle de ella)
Lily: Lo sé pero… (Respondió un poco decaída)
Tu: (Mi emoción se esfumo) ¿Qué sucede?
Lily: Es que… no lo sé. Luego de que me besara, me pidió si yo podía ser su novia… le dije que lo pensaría, pero justo en esos días…
Tu: Apareció George… (Murmure)
Lily: (Asintió)
Tu: Oh…
Lily: Zac me gusta, pero con George… (Guardo silencio) Es un sentimiento… extraño, nuevo, pero… hermoso. Y no sé qué responderle a Zac…
Tu: Solo dile cómo te sientes, que te gusta otra persona…
Lily: Lo se… espero poder decírselo hoy…
Tu: (Mostré una leve sonrisa) También eso espero…
Lily: (Sonrió)
Estuvimos de esa forma en silencio mostrando una leve sonrisa. Cuando como siempre, Lily rompió el silencio cuando vio hacia un pequeño reloj que tenía en mi mesita de noche.
Lily: ¡Ya es hora! (Grito emocionada)
Tu: ¿Para qué?
Lily: ¡Para comenzar la preparación de la fiesta!
Tu: ¿Nosotras solas? (Pregunte asustada) No podremos con todo…
Lily: (Soltó una risa) Ni hablar… Erick y unos cuantos amigos de nuestro grupo están por venir, ellos se encargaran de organizar todo…
Tu: Ya veo… (Respondí aliviada) Por cierto… ¿Sera en el patio, cierto?
Lily: (Asintió) Para que tengamos más espacio y no rompamos nada de tu casa…
Tu: ¿A cuanta gente invitaste? (De repente olvide que Lily organizo todo esto)
Lily: Y… (Se levantó y se dirigió hacia la puerta) Lo suficiente.
Me levante de mi cama y ella inmediatamente comenzó a correr, yo la seguí por detrás mientras trataba de preguntarle a cuanta gente invito, seguramente exagero un poco.
Cuando estaba a punto de atraparla, el timbre de la puerta sonó. ‘’¡Te salvaste!’’ le grite a Lily mientras ambas reíamos y yo me dirigía hacia la puerta.
Sonreí cuando vi a unas cuantas amigas y unos amigos de mi grupo de confianza. Emily traía un perfecto conjunto de última moda que le quedaba estupendo, Abbie llevaba un vestido sencillo que la hacía lucir como es, una persona inteligente. Y Ethan, que es como nuestro mejor amigo, como siempre lucia extremadamente genial y sexi…
Ethan: ¡Feliz cumpleaños! (Me saludo con un fuerte abrazo)
Tu: Gracias… (Dije mientras respondía a su abrazo) Y por cierto… te ves genial.
Ethan: No tanto como tu dentro de unos minutos… (Sonrió)
Tu: ¿A qué te refieres? (Pregunte extrañada)
Ethan: A…
Lily: ¡Ethan! (Me interrumpió, y pareció intencional)
Ethan: ¿Cómo estas linda?
Mientras Ethan saludaba a Lily, Emily y Abbie vinieron a saludarme en un fuerte abrazo. De repente, Ethan y Lily también se unieron en el abrazo.
Lily: Okey, ¿Comenzamos? (Pregunto entusiasmada)
Todos dijeron que si, y se dirigieron hacia el patio de casa, Lily se estaba yendo, pero rápidamente volvió para comunicarme algo…
Lily: Por cierto, Steven se lamenta por que no podrá venir a la fiesta, tiene un asunto que le surgió a último momento por lo que te pide disculpas…
Tu: No te preocupes, está bien… (Sonreí) aunque, me hubiera gustado que estuviera aquí…
Lily: Si… ¡Oh! Pero no te preocupes… (Miro hacia afuera de casa ya que la puerta seguía abierta) Al menos él vendrá…
Gire hacia mi costado y pude ver como Erick se acercaba con una sonrisa en su rostro. Lily se dirigió hacia el patio dejándome a solas con Erick. Traía puesto una camiseta negra con un estampado de una banda de Rock y unos pantalones color negro. Su cabello lo traía un poco revuelto haciéndolo parecer el típico chico rebelde, pero eso… me gusta.
Tu: No tenías por qué venir… (Sonreí)
Erick: ¿Estás diciendo que no querías que viniera?
Tu: ¿Eh? (Me di cuenta de lo que dije) No, no, no quise decir eso yo… (Dije algo nerviosa)
Erick: (Soltó una leve risa) Lo sé, está bien… (Sonrió) Feliz cumpleaños…
Se acercó y me dio un abrazo. Dude si responderle, pero decidí hacerlo seguido por un ‘’Gracias’’ y una sonrisa. Me abrazo más fuerte y me puse un poco incomoda, por lo que tuve que separarme procurando que él no se dé cuenta de cómo me sentía… y gracias a dios pareció no hacerlo.
Erick: Voy a ayudar a los chicos… (Sonrió)
Tu: E-Está bien… (Mostré una leve sonrisa)
Erick desapareció de mi vista y solté un suspiro un poco aliviada. Gire hacia la puerta y estuve por cerrarla, pero pare en seco cuando vi a Ross…
Tu: Oh… N-No sabía que habías llegado… (Tartamudee un poco por lo nerviosa que me puse de repente)
Me miro por unos segundos y no dijo nada. Aunque pensaba que estaría enojado o algo por el estilo como la otra vez en la enfermería cuando ocurrió algo similar, no lo estaba. Parecía diferente de la otra vez, parecía un poco feliz…
Respiro profundo y estuvo por decir algo mientras levantaba una pequeña bolsita que tenía en manos, pero Lily lo interrumpió tomándome por el brazo.
Lily: Vamos, es hora de mi regalo… (Dijo emocionada)
Tu: P-Pero…
No pude terminar. Lily ya me llevaba por las escaleras rumbo a mi habitación. Decidí girar hacia Ross y me sorprendí al verlo un poco deprimido mientras cerraba la puerta y desaparecía de mi vista.
Llegue a mi habitación y Lily me sentó en mi cama. No sé en qué momento había tomado una preciosa caja con un moño y la extendió hacia mi…
Tu: ¿Qué es eso? (Pregunte extrañada)
Lily: (Sonrió) Tu regalo…
Aun extrañada y emocionada por ver que había adentro de la caja comencé a tirar para sacar el moño que la envolvía con tiras. Cuando me deshice de todo, respire profundo y destape aquella caja. Con la boca completamente abierta por el asombro, lentamente saque aquel vestido de la caja. Era perfecto, hermoso y sobretodo, sexi… (http://4.bp.blogspot.com/ -XypnDL_HsSQ/UBdml_9HNvI/ AAAAAAAAAIo/6nEmJj_ppIw/ s1600/vestido+negro+5.jpg)
Tu: ¡Oh por dios! (Dije aun sin creerlo)
Lily: ¿Te gusta? (Pregunto mientras sonreía)
Tu: ¡Me encanta! ¿Cuánto te costó? No tenías que hacerlo… (Dije mientras miraba aquel vestido)
Lily: No importa, lo que importa es que te gusto…
Tu: No lo puedo creer… te amo. (Dije mientras la abrazaba)
Lily: Si, sí, yo también… (Sonrió)
Tu: Pero… ¿Lo uso ahora?
Lily: ¡Claro! ¿Por qué crees que te lo compre?
Tu: (Sonreí) Tienes razón…
Comencé a cambiarme y el vestido me quedaba perfecto. Lily me alisó el cabello y eso fue suficiente como para quedar genial. Con mis tacones de color negro, el vestido, y el pelo alisado… nunca pensé que me vería tan bien.
Lily: Si fuera chico… te secuestro esta misma noche. (Dijo burlona)
Tu: (Me reí) Ahora entiendo a lo que se refería Ethan…
Lily: Muy bien… es hora de darle celos a cierta personita… (Dijo con una sonrisa pícara en su rostro)
Tu: Espera… ¿Porque tengo la sensación que planeaste esto?…
Lily: (Se encogió de hombros con una sonrisa)
Tu: ¡Lily!
Lily: ¿Qué tiene de malo?... ¿O es que tu no quieres ponerlo celoso? ¿Acaso lo viste celoso alguna vez?...
Tu: No…
Lily: Entonces, todo arreglado…
Tu: Pero no creo que sea la forma…
Lily: Vamos… solo estaba bromeando, cuando vi este vestido, pensé que te quedaría genial, solo eso…
Tu: ¿De verdad?
Lily: Mm… no.
Tu: (Suspire)
Lily: (Sonreí) Solo será un poquito…
Tu: Si tú lo dices…
Termine de maquillarme y llego la hora de salir para la fiesta, la cual la música ya se podía escuchar a lo lejos. Respire profundo y haciendo ruidos en el suelo por mis tacones, me dirigí hacia las escaleras…
Narra Ross:
Me decepcione un poco cuando llegue a casa. Admito que me moleste cuando vi que ______ abrazaba a ese chico llamado Erick, pero trate de dejar todo de lado, para decirle un ‘’Feliz cumpleaños Polluelo’’ y también darle mi regalo, pero su amiga me interrumpió y la llevo lejos…
Subí a mi habitación y deje mi regalo en la mesita de noche al lado de mi cama… supongo que se la entregare luego. Lo que si me molesta, es que la casa dentro de poco se llenara de personas, y por alguna razón imaginar a ______ estar con otros chicos, me pone furioso. Pero tendré que aguantarlo solo por esta noche…
Pase por el pasillo y me dirigí hacia las escaleras. A medida que iba bajando, vi que por la entrada comenzaron a llegar personas dirigiéndose directamente hacia el patio de casa, y supuse que ______ estaba ahí.
Cuando me dirigía hacia el patio, vi que había mucho chicos con unos cuantos vasos de cerveza en sus manos mientras miraban hacia el centro del patio con una sonrisa que no me gusto para nada. Sin darme cuenta, seguí el mismo recorrido que la mirada de esos chicos, y sentí que mi respiración se detuvo por unos segundos. Ella estaba parada en medio del patio de espaldas hacia mí riendo con sus amigos. Mi corazón comenzó a acelerarse de repente cuando ella giro hacia mi dirección y no tardó en encontrar mis ojos. _______ llevaba puesto un hermoso vestido color negro que le quedaba perfecto y se aliso el cabello, algo que la hizo aún más… hermosa.
Ella de repente giro de vuelta hacia sus amigos dándome nuevamente la espalda, y pude escuchar algunos murmuros de aquellos chicos cerca de mí. Aunque no lograba escucharlos, estaba seguro de lo que estaban diciendo, y si no fueran amigos de ella, te aseguro que si fuera por mí… ellos ya estarían inconscientes por pensar de esa forma.
Respire profundo tratando de calmarme un poco… tonta Polluelo, si no fuera por ella, no me sentiría de esta forma queriendo matar a cualquiera que se le acerque…
Capitulo 23:
Narras Tu:
Pasamos prácticamente toda la tarde conversando y acordando los arreglos que hicimos para la fiesta de esta noche, la cual solo empezara en unas cuantas horas.
Tu: Espera… ¿Invitaste a los hermanos Johnson? (Pregunte un poco sorprendida mientras me sentaba en mi cama)
Lily: Si… ¿Por qué no? (También subió a mi cama)
Tu: Es que… desde ese día que salimos con ellos, no volví a hablarles… además Ross me obligo a salir de ese lugar… (Respondí un poco avergonzada)
Lily: No te preocupes, al parecer Taylor esta con alguien…
Tu: ¿Enserio?
Lily: (Asintió)
Tu: Oh…
Por un momento sentí un poco de decepción. Antes de que llegara Ross, Taylor era la única persona que llego a gustarme… pero debo admitir que al menos estoy un poco feliz. Si las cosas estuvieran como antes, sería un poco incómodo estar cerca de Taylor con Ross en casa.
Tu: ¿Y Zac? (Pregunte con una sonrisa coqueta en mi rostro) ¿Cómo van las cosas entre ustedes?
Lily: La verdad… es que ese día… um…
Tu: ¿Qué? (Pregunte ansiosa)
Lily: Cuando me acompaño a casa… (Guardo silencio)
Tu: ¡Dilo!
Lily: (Tapo su rostro con sus manos) Me… beso.
Tu: (Mi boca se abrió por la sorpresa) ¡Lily Monroe! ¡Besaste a Zac, uno de los chicos más guapo de la preparatoria! (Grite emocionada)
Lily: ¡Shh! (Me callo y pareció estar avergonzada)
Tu: Vamos… Ross aun no volvió, ¡y podemos gritar todo lo que queramos! (Me burle de ella)
Lily: Lo sé pero… (Respondió un poco decaída)
Tu: (Mi emoción se esfumo) ¿Qué sucede?
Lily: Es que… no lo sé. Luego de que me besara, me pidió si yo podía ser su novia… le dije que lo pensaría, pero justo en esos días…
Tu: Apareció George… (Murmure)
Lily: (Asintió)
Tu: Oh…
Lily: Zac me gusta, pero con George… (Guardo silencio) Es un sentimiento… extraño, nuevo, pero… hermoso. Y no sé qué responderle a Zac…
Tu: Solo dile cómo te sientes, que te gusta otra persona…
Lily: Lo se… espero poder decírselo hoy…
Tu: (Mostré una leve sonrisa) También eso espero…
Lily: (Sonrió)
Estuvimos de esa forma en silencio mostrando una leve sonrisa. Cuando como siempre, Lily rompió el silencio cuando vio hacia un pequeño reloj que tenía en mi mesita de noche.
Lily: ¡Ya es hora! (Grito emocionada)
Tu: ¿Para qué?
Lily: ¡Para comenzar la preparación de la fiesta!
Tu: ¿Nosotras solas? (Pregunte asustada) No podremos con todo…
Lily: (Soltó una risa) Ni hablar… Erick y unos cuantos amigos de nuestro grupo están por venir, ellos se encargaran de organizar todo…
Tu: Ya veo… (Respondí aliviada) Por cierto… ¿Sera en el patio, cierto?
Lily: (Asintió) Para que tengamos más espacio y no rompamos nada de tu casa…
Tu: ¿A cuanta gente invitaste? (De repente olvide que Lily organizo todo esto)
Lily: Y… (Se levantó y se dirigió hacia la puerta) Lo suficiente.
Me levante de mi cama y ella inmediatamente comenzó a correr, yo la seguí por detrás mientras trataba de preguntarle a cuanta gente invito, seguramente exagero un poco.
Cuando estaba a punto de atraparla, el timbre de la puerta sonó. ‘’¡Te salvaste!’’ le grite a Lily mientras ambas reíamos y yo me dirigía hacia la puerta.
Sonreí cuando vi a unas cuantas amigas y unos amigos de mi grupo de confianza. Emily traía un perfecto conjunto de última moda que le quedaba estupendo, Abbie llevaba un vestido sencillo que la hacía lucir como es, una persona inteligente. Y Ethan, que es como nuestro mejor amigo, como siempre lucia extremadamente genial y sexi…
Ethan: ¡Feliz cumpleaños! (Me saludo con un fuerte abrazo)
Tu: Gracias… (Dije mientras respondía a su abrazo) Y por cierto… te ves genial.
Ethan: No tanto como tu dentro de unos minutos… (Sonrió)
Tu: ¿A qué te refieres? (Pregunte extrañada)
Ethan: A…
Lily: ¡Ethan! (Me interrumpió, y pareció intencional)
Ethan: ¿Cómo estas linda?
Mientras Ethan saludaba a Lily, Emily y Abbie vinieron a saludarme en un fuerte abrazo. De repente, Ethan y Lily también se unieron en el abrazo.
Lily: Okey, ¿Comenzamos? (Pregunto entusiasmada)
Todos dijeron que si, y se dirigieron hacia el patio de casa, Lily se estaba yendo, pero rápidamente volvió para comunicarme algo…
Lily: Por cierto, Steven se lamenta por que no podrá venir a la fiesta, tiene un asunto que le surgió a último momento por lo que te pide disculpas…
Tu: No te preocupes, está bien… (Sonreí) aunque, me hubiera gustado que estuviera aquí…
Lily: Si… ¡Oh! Pero no te preocupes… (Miro hacia afuera de casa ya que la puerta seguía abierta) Al menos él vendrá…
Gire hacia mi costado y pude ver como Erick se acercaba con una sonrisa en su rostro. Lily se dirigió hacia el patio dejándome a solas con Erick. Traía puesto una camiseta negra con un estampado de una banda de Rock y unos pantalones color negro. Su cabello lo traía un poco revuelto haciéndolo parecer el típico chico rebelde, pero eso… me gusta.
Tu: No tenías por qué venir… (Sonreí)
Erick: ¿Estás diciendo que no querías que viniera?
Tu: ¿Eh? (Me di cuenta de lo que dije) No, no, no quise decir eso yo… (Dije algo nerviosa)
Erick: (Soltó una leve risa) Lo sé, está bien… (Sonrió) Feliz cumpleaños…
Se acercó y me dio un abrazo. Dude si responderle, pero decidí hacerlo seguido por un ‘’Gracias’’ y una sonrisa. Me abrazo más fuerte y me puse un poco incomoda, por lo que tuve que separarme procurando que él no se dé cuenta de cómo me sentía… y gracias a dios pareció no hacerlo.
Erick: Voy a ayudar a los chicos… (Sonrió)
Tu: E-Está bien… (Mostré una leve sonrisa)
Erick desapareció de mi vista y solté un suspiro un poco aliviada. Gire hacia la puerta y estuve por cerrarla, pero pare en seco cuando vi a Ross…
Tu: Oh… N-No sabía que habías llegado… (Tartamudee un poco por lo nerviosa que me puse de repente)
Me miro por unos segundos y no dijo nada. Aunque pensaba que estaría enojado o algo por el estilo como la otra vez en la enfermería cuando ocurrió algo similar, no lo estaba. Parecía diferente de la otra vez, parecía un poco feliz…
Respiro profundo y estuvo por decir algo mientras levantaba una pequeña bolsita que tenía en manos, pero Lily lo interrumpió tomándome por el brazo.
Lily: Vamos, es hora de mi regalo… (Dijo emocionada)
Tu: P-Pero…
No pude terminar. Lily ya me llevaba por las escaleras rumbo a mi habitación. Decidí girar hacia Ross y me sorprendí al verlo un poco deprimido mientras cerraba la puerta y desaparecía de mi vista.
Llegue a mi habitación y Lily me sentó en mi cama. No sé en qué momento había tomado una preciosa caja con un moño y la extendió hacia mi…
Tu: ¿Qué es eso? (Pregunte extrañada)
Lily: (Sonrió) Tu regalo…
Aun extrañada y emocionada por ver que había adentro de la caja comencé a tirar para sacar el moño que la envolvía con tiras. Cuando me deshice de todo, respire profundo y destape aquella caja. Con la boca completamente abierta por el asombro, lentamente saque aquel vestido de la caja. Era perfecto, hermoso y sobretodo, sexi… (http://4.bp.blogspot.com/
Tu: ¡Oh por dios! (Dije aun sin creerlo)
Lily: ¿Te gusta? (Pregunto mientras sonreía)
Tu: ¡Me encanta! ¿Cuánto te costó? No tenías que hacerlo… (Dije mientras miraba aquel vestido)
Lily: No importa, lo que importa es que te gusto…
Tu: No lo puedo creer… te amo. (Dije mientras la abrazaba)
Lily: Si, sí, yo también… (Sonrió)
Tu: Pero… ¿Lo uso ahora?
Lily: ¡Claro! ¿Por qué crees que te lo compre?
Tu: (Sonreí) Tienes razón…
Comencé a cambiarme y el vestido me quedaba perfecto. Lily me alisó el cabello y eso fue suficiente como para quedar genial. Con mis tacones de color negro, el vestido, y el pelo alisado… nunca pensé que me vería tan bien.
Lily: Si fuera chico… te secuestro esta misma noche. (Dijo burlona)
Tu: (Me reí) Ahora entiendo a lo que se refería Ethan…
Lily: Muy bien… es hora de darle celos a cierta personita… (Dijo con una sonrisa pícara en su rostro)
Tu: Espera… ¿Porque tengo la sensación que planeaste esto?…
Lily: (Se encogió de hombros con una sonrisa)
Tu: ¡Lily!
Lily: ¿Qué tiene de malo?... ¿O es que tu no quieres ponerlo celoso? ¿Acaso lo viste celoso alguna vez?...
Tu: No…
Lily: Entonces, todo arreglado…
Tu: Pero no creo que sea la forma…
Lily: Vamos… solo estaba bromeando, cuando vi este vestido, pensé que te quedaría genial, solo eso…
Tu: ¿De verdad?
Lily: Mm… no.
Tu: (Suspire)
Lily: (Sonreí) Solo será un poquito…
Tu: Si tú lo dices…
Termine de maquillarme y llego la hora de salir para la fiesta, la cual la música ya se podía escuchar a lo lejos. Respire profundo y haciendo ruidos en el suelo por mis tacones, me dirigí hacia las escaleras…
Narra Ross:
Me decepcione un poco cuando llegue a casa. Admito que me moleste cuando vi que ______ abrazaba a ese chico llamado Erick, pero trate de dejar todo de lado, para decirle un ‘’Feliz cumpleaños Polluelo’’ y también darle mi regalo, pero su amiga me interrumpió y la llevo lejos…
Subí a mi habitación y deje mi regalo en la mesita de noche al lado de mi cama… supongo que se la entregare luego. Lo que si me molesta, es que la casa dentro de poco se llenara de personas, y por alguna razón imaginar a ______ estar con otros chicos, me pone furioso. Pero tendré que aguantarlo solo por esta noche…
Pase por el pasillo y me dirigí hacia las escaleras. A medida que iba bajando, vi que por la entrada comenzaron a llegar personas dirigiéndose directamente hacia el patio de casa, y supuse que ______ estaba ahí.
Cuando me dirigía hacia el patio, vi que había mucho chicos con unos cuantos vasos de cerveza en sus manos mientras miraban hacia el centro del patio con una sonrisa que no me gusto para nada. Sin darme cuenta, seguí el mismo recorrido que la mirada de esos chicos, y sentí que mi respiración se detuvo por unos segundos. Ella estaba parada en medio del patio de espaldas hacia mí riendo con sus amigos. Mi corazón comenzó a acelerarse de repente cuando ella giro hacia mi dirección y no tardó en encontrar mis ojos. _______ llevaba puesto un hermoso vestido color negro que le quedaba perfecto y se aliso el cabello, algo que la hizo aún más… hermosa.
Ella de repente giro de vuelta hacia sus amigos dándome nuevamente la espalda, y pude escuchar algunos murmuros de aquellos chicos cerca de mí. Aunque no lograba escucharlos, estaba seguro de lo que estaban diciendo, y si no fueran amigos de ella, te aseguro que si fuera por mí… ellos ya estarían inconscientes por pensar de esa forma.
Respire profundo tratando de calmarme un poco… tonta Polluelo, si no fuera por ella, no me sentiría de esta forma queriendo matar a cualquiera que se le acerque…
Bajo El Mismo Techo "Cap 22"
''Bajo El Mismo Techo...''
Capitulo 22:
Narras Tu:
Los días pasaron y finalmente llego el día de mi cumpleaños. Con respecto al asunto del auto… aun no pude darle la tarjeta de Bryan a Ross, ya que siempre que quiero entregársela, siempre nos interrumpen. Una llamada de su oficina, una llamada de Lily o algo por el estilo. Por lo que supongo que… tendré que ocuparme yo. Además, no creo que sea peligroso… ¿O sí?
El día de ayer, pase todo el día en casa de Lily planeando todos los detalles de hoy en la noche. Ella se ocupó de la gente, la comida, la bebida y todo lo demás, por lo que no tuve que ocuparme de absolutamente nada. Aunque quería ayudar un poco, ella junto a Erick se ocuparon de todo. Estos días logre llevarme muy bien con Erick, es una persona muy amigable y sobre todo me trata muy bien. Aunque… hay momentos en los que tengo la leve sensación de… que le gusto. Pero aunque quisiera fijarme en una persona como Erick, no puedo pensar en otro que no sea Ross.
Me levante cuando la alarma sonó por tercera vez en la mañana. Hoy no fui al colegio, ya que no tenemos clases hasta la otra semana por un problema en la preparatoria.
Luego de darme una ducha y vestirme lo más cómoda posible, baje a desayunar. Cuando llegue a la cocina, me decepcione cuando vi que no había nadie, probablemente Ross ya se fue a la empresa. Suspire y trate de comer el desayuno que me prepare, el cual era un tazón de cereales. Aunque no quería desayunar sola, logre terminarlo.
El timbre de casa sonó sobresaltándome. Qué raro… Lily no vendrá hasta dentro de una hora, entonces… ¿Quién será?
Baje de mi taburete y trotando llegue hacia la puerta. Me estire un poco para ver a través del pequeño agujero quien era, pero solo logre ver una enorme caja, seguramente un poco más alta que yo. Abrí la puerta aún más extrañada y rápidamente unos dos hombres aparecieron…
--: ¿Señorita _______ Jenkins? (Pregunto mientras se acomodaba su gorra de color azul con un logo de alguna empresa)
Tu: S-Si… ¿Qué necesitan?
--: ¿Nos permite? (Pregunto mientras sostenía a la enorme caja)
Tu: Claro…
Di unos cuantos pasos hacia atrás para permitirlos entrar. Entre los dos hombres, tomaron cada uno un lado de la caja y a la misma vez la levantaron y pasaron a través de la puerta. Me di cuenta que tenía un enorme moño arriba de la caja, por lo que entendí al instante que era un regalo.
--: ¿Puede firmar aquí? (Pregunto unos de los hombres mientras me extendía un papel)
Firme rápidamente, y le di una propina a los hombres por haber traído aquella caja. Cerré la puerta en el momento en el que ellos salieron para dirigirse a su camioneta color blanca que estaba estacionada en la calle.
Lo primero que hice fue mirar de un lado a otro aquella caja enorme en donde seguramente entraba una persona, o tal vez dos. Luego con un poco de esfuerzo alcance unos de los listones de aquel enorme moño y tire de este.
Por acto de reflejo me hice hacia atrás cuando los cuatro lados de la caja cayeron al piso. Mi boca se abrió en una sonrisa cuando vi a un enorme oso de peluche color marrón claro. Tenía las manos juntas en un corazón color rojo, que decía ‘’Te quiero’’. Y mi vista se dirigió hacia una pequeña tarjeta colocada en aquel corazón. Aun emocionada y sorprendida tome aquella tarjeta e inmediatamente sonreí.
‘’Espero que la pases muy bien en tu cumpleaños número 18. Recuerdo que cuando eras pequeña, siempre quisiste unos de estos peluches (Enormes) pero nunca podíamos encontrar el indicado. Por eso cuando vimos este, ambos pensamos en ti. Sentimos no poder estar ahí en un día tan especial, pero espero que este ‘’pequeño’’ amiguito pueda al menos hacerte feliz… te queremos…
Tus padres…’’
Sonreí como idiota y a punto de llorar al recordar cuando solo tenía seis años. Es cierto, siempre me gustaron estas cosas, no importaba la edad que cumplía, siempre me gustaron.
Me acerque al enorme peluche un poco más grande que yo, y le di un fuerte abrazo. Su pelo era suave y esponjoso, además de ser perfecto para abrazar.
* * *
Cuando Lily llego a casa, lo primero que hice fue mostrarle el regalo de mis padres. Ella hizo lo mismo que yo y abrazo al enorme oso de una manera exagerada mientras gritaba ‘’¡Qué lindo!’’. Yo solo reí cuando vi que estuvo a punto de caer al suelo junto con el oso.
Tu: ¿Te quedas a almorzar?
Pregunte en mi habitación mientras dejaba a mi enorme oso al lado de mi cama. Lily me había ayudado a subirlo por todas las escaleras para dejarlo en mi habitación.
Lily: (Sonrió) ¡Claro! Pero yo me encargo…
Tu: Si tú quieres… (Sonreí)
Bajamos hasta la cocina y Lily comenzó a buscar todos los ingredientes que necesitaba. Me obligo a quedarme en el living sentada en el sillón hasta que ella terminara de comer, supongo que es uno de los privilegios de cumplir años…
Aunque quería ayudarla a preparar la comida, ella me hizo prometerle que me quedaría fuera de la cocina hasta que ella terminara. Y así lo hice. Cuando termino de cocinar, llego hasta el living y de la mano me llevo hacia el comedor. Sonreí ante ver toda la mesa preparada y la comida también estaba servida.
Tu: Gracias, es mi comida preferida… (Dije al ver toda las cosas que me gustan)
Lily: Es tu cumpleaños… quiero que la pases bien (Sonrió mientras me daba un leve abrazo)
Tu: Gracias… (Murmure) Entonces… ¿Almorzamos?
Lily: ¡Claro!
Narra Ross:
Tuve que irme un poco más temprano hoy a la empresa ya que había cierto problema que tenía que arreglar. Fue un poco extraño desayunar solo sin molestar a ______, pero al menor pude desayunar algo.
Estaba en mi oficina acomodando unos papeles a la misma vez que escribía un informe en mi computadora, cuando la puerta de mi oficina sonó en dos pequeños golpes.
Ross: Adelante…
Camila, mi secretaria, abría lentamente la puerta con una bolsa en su mano. La bolsa parecía ser de una tienda de ropa de chicas y tenía un pequeño moño color rosa junto con una tarjeta. Mire extrañado cuando se acercó y dejo aquella bolsa en mi escritorio.
Ross: ¿Qué es eso? (Pregunte un poco divertido y extrañado)
Camila: Todos los chicos de la oficina conocemos a ______, porque sus padres siempre nos contaban cosas de ella… (Respondió con una sonrisa) Por eso entre todos le hicimos un pequeño regalo y me preguntaba… ¿Puedes entregárselo tú por nosotros?…
Ross: Claro, porque no… (Sonreí)
Camila: Gracias… Oh, y también dile que espero que la pase bien el día de hoy… (Sonrió)
Ross: Si… (Guarde silencio) ¿Por qué el regalo?
Camila: ¿Acaso no sabe? Hoy es el cumpleaños de ______...
Es cierto… ¿Cómo pude olvidarlo? Ella me comento que haría una fiesta en casa para su cumpleaños, pero como estuve ocupado con la oficina, lo olvide completamente. Soy un idiota…
Deje todos los papeles acomodados arriba de mi escritorio, me puse de pie y tome mi saco.
Ross: Cancela la reunión de hoy a las tres, dile que ocurrió un inconveniente y tengo que ausentarme. También encárgate del informe. No te preocupes, solo falta poco para terminarlo y procura entregarlo hoy si es posible… (Dije mientras me colocaba mi saco) Oh, y dile a Cecilia que haga un informe de cómo va avanzando el último proyecto que está a su cargo. (Comencé a caminar hacia la puerta)
Camila: Claro… (Respondió mientras anotaba todo) Por cierto… ¿Sucedió algo?
Presione el botón del ascensor que solo tardo unos cuantos segundos en abrir sus puertas. Sonreí y gire hacia Camila…
Ross: Necesito comprar un regalo para un Pequeño Polluelo…
Narras Tu:
Lily: ¿No tienes apetito?
De repente, sin darme cuenta, me encontraba perdida en mis pensamientos mientras miraba hacia la ventana que estaba colocada hacia mi izquierda. Cuando mire mi plato, solo había comido la mitad de todo, algo que nunca suelo hacer…
Tu: ¿Eh? No solo…
Lily: (Sonrió) ¿Estás pensando en él?
Tu: ¿Qué? ¡No! ¿Cómo crees…?
Lily: (Me miro sonriendo)
Tu: (Suspiro) Está bien, es cierto…
Lily: ¿Entonces…?
Tu: Es que… (Guarde silencio) me acostumbre a comer con él…
Lily: Dios… (Sonrió) Estas en problemas…
Tu: Lo se…
Narra Ross:
Aunque dije que necesitaba comprar un regalo, no logro encontrar uno indicado. Pase tienda tras tienda, pero no encuentro algo que encaje con ella…
Casi en todas las tiendas solo venden ropa, o accesorios. Pero no logro imaginármela usando todas esas cosas… ella no es ‘’ese’’ tipo de chica, algo de lo que estoy un poco feliz.
Al final no logre encontrar nada y comencé a caminar a través de las calles buscando algo que llame mi atención en alguna tienda, pero todo es lo mismo…
Cuando estaba pensando en darme por vencido, encontré el regalo en el lugar menos pensado. Una tienda que no llamaba mucho la atención, logro llamar la mía. Sin pensarlo mucho, entre en aquella tienda. Cuando entre, vi que vendían todo tipos de colgantes, collares o llaveros. Comencé a caminar por la tienda para buscar algo que me gustara y que le gustara a ella, hasta que me detuve en seco cuando algo llamo mi atención.
Tome aquel colgante para celulares y lo observe detenidamente. No pude evitar reírme cuando lo vi… era perfecto.
Ross: Sin lugar a duda… te gustara Polluelo.
Capitulo 22:
Narras Tu:
Los días pasaron y finalmente llego el día de mi cumpleaños. Con respecto al asunto del auto… aun no pude darle la tarjeta de Bryan a Ross, ya que siempre que quiero entregársela, siempre nos interrumpen. Una llamada de su oficina, una llamada de Lily o algo por el estilo. Por lo que supongo que… tendré que ocuparme yo. Además, no creo que sea peligroso… ¿O sí?
El día de ayer, pase todo el día en casa de Lily planeando todos los detalles de hoy en la noche. Ella se ocupó de la gente, la comida, la bebida y todo lo demás, por lo que no tuve que ocuparme de absolutamente nada. Aunque quería ayudar un poco, ella junto a Erick se ocuparon de todo. Estos días logre llevarme muy bien con Erick, es una persona muy amigable y sobre todo me trata muy bien. Aunque… hay momentos en los que tengo la leve sensación de… que le gusto. Pero aunque quisiera fijarme en una persona como Erick, no puedo pensar en otro que no sea Ross.
Me levante cuando la alarma sonó por tercera vez en la mañana. Hoy no fui al colegio, ya que no tenemos clases hasta la otra semana por un problema en la preparatoria.
Luego de darme una ducha y vestirme lo más cómoda posible, baje a desayunar. Cuando llegue a la cocina, me decepcione cuando vi que no había nadie, probablemente Ross ya se fue a la empresa. Suspire y trate de comer el desayuno que me prepare, el cual era un tazón de cereales. Aunque no quería desayunar sola, logre terminarlo.
El timbre de casa sonó sobresaltándome. Qué raro… Lily no vendrá hasta dentro de una hora, entonces… ¿Quién será?
Baje de mi taburete y trotando llegue hacia la puerta. Me estire un poco para ver a través del pequeño agujero quien era, pero solo logre ver una enorme caja, seguramente un poco más alta que yo. Abrí la puerta aún más extrañada y rápidamente unos dos hombres aparecieron…
--: ¿Señorita _______ Jenkins? (Pregunto mientras se acomodaba su gorra de color azul con un logo de alguna empresa)
Tu: S-Si… ¿Qué necesitan?
--: ¿Nos permite? (Pregunto mientras sostenía a la enorme caja)
Tu: Claro…
Di unos cuantos pasos hacia atrás para permitirlos entrar. Entre los dos hombres, tomaron cada uno un lado de la caja y a la misma vez la levantaron y pasaron a través de la puerta. Me di cuenta que tenía un enorme moño arriba de la caja, por lo que entendí al instante que era un regalo.
--: ¿Puede firmar aquí? (Pregunto unos de los hombres mientras me extendía un papel)
Firme rápidamente, y le di una propina a los hombres por haber traído aquella caja. Cerré la puerta en el momento en el que ellos salieron para dirigirse a su camioneta color blanca que estaba estacionada en la calle.
Lo primero que hice fue mirar de un lado a otro aquella caja enorme en donde seguramente entraba una persona, o tal vez dos. Luego con un poco de esfuerzo alcance unos de los listones de aquel enorme moño y tire de este.
Por acto de reflejo me hice hacia atrás cuando los cuatro lados de la caja cayeron al piso. Mi boca se abrió en una sonrisa cuando vi a un enorme oso de peluche color marrón claro. Tenía las manos juntas en un corazón color rojo, que decía ‘’Te quiero’’. Y mi vista se dirigió hacia una pequeña tarjeta colocada en aquel corazón. Aun emocionada y sorprendida tome aquella tarjeta e inmediatamente sonreí.
‘’Espero que la pases muy bien en tu cumpleaños número 18. Recuerdo que cuando eras pequeña, siempre quisiste unos de estos peluches (Enormes) pero nunca podíamos encontrar el indicado. Por eso cuando vimos este, ambos pensamos en ti. Sentimos no poder estar ahí en un día tan especial, pero espero que este ‘’pequeño’’ amiguito pueda al menos hacerte feliz… te queremos…
Tus padres…’’
Sonreí como idiota y a punto de llorar al recordar cuando solo tenía seis años. Es cierto, siempre me gustaron estas cosas, no importaba la edad que cumplía, siempre me gustaron.
Me acerque al enorme peluche un poco más grande que yo, y le di un fuerte abrazo. Su pelo era suave y esponjoso, además de ser perfecto para abrazar.
* * *
Cuando Lily llego a casa, lo primero que hice fue mostrarle el regalo de mis padres. Ella hizo lo mismo que yo y abrazo al enorme oso de una manera exagerada mientras gritaba ‘’¡Qué lindo!’’. Yo solo reí cuando vi que estuvo a punto de caer al suelo junto con el oso.
Tu: ¿Te quedas a almorzar?
Pregunte en mi habitación mientras dejaba a mi enorme oso al lado de mi cama. Lily me había ayudado a subirlo por todas las escaleras para dejarlo en mi habitación.
Lily: (Sonrió) ¡Claro! Pero yo me encargo…
Tu: Si tú quieres… (Sonreí)
Bajamos hasta la cocina y Lily comenzó a buscar todos los ingredientes que necesitaba. Me obligo a quedarme en el living sentada en el sillón hasta que ella terminara de comer, supongo que es uno de los privilegios de cumplir años…
Aunque quería ayudarla a preparar la comida, ella me hizo prometerle que me quedaría fuera de la cocina hasta que ella terminara. Y así lo hice. Cuando termino de cocinar, llego hasta el living y de la mano me llevo hacia el comedor. Sonreí ante ver toda la mesa preparada y la comida también estaba servida.
Tu: Gracias, es mi comida preferida… (Dije al ver toda las cosas que me gustan)
Lily: Es tu cumpleaños… quiero que la pases bien (Sonrió mientras me daba un leve abrazo)
Tu: Gracias… (Murmure) Entonces… ¿Almorzamos?
Lily: ¡Claro!
Narra Ross:
Tuve que irme un poco más temprano hoy a la empresa ya que había cierto problema que tenía que arreglar. Fue un poco extraño desayunar solo sin molestar a ______, pero al menor pude desayunar algo.
Estaba en mi oficina acomodando unos papeles a la misma vez que escribía un informe en mi computadora, cuando la puerta de mi oficina sonó en dos pequeños golpes.
Ross: Adelante…
Camila, mi secretaria, abría lentamente la puerta con una bolsa en su mano. La bolsa parecía ser de una tienda de ropa de chicas y tenía un pequeño moño color rosa junto con una tarjeta. Mire extrañado cuando se acercó y dejo aquella bolsa en mi escritorio.
Ross: ¿Qué es eso? (Pregunte un poco divertido y extrañado)
Camila: Todos los chicos de la oficina conocemos a ______, porque sus padres siempre nos contaban cosas de ella… (Respondió con una sonrisa) Por eso entre todos le hicimos un pequeño regalo y me preguntaba… ¿Puedes entregárselo tú por nosotros?…
Ross: Claro, porque no… (Sonreí)
Camila: Gracias… Oh, y también dile que espero que la pase bien el día de hoy… (Sonrió)
Ross: Si… (Guarde silencio) ¿Por qué el regalo?
Camila: ¿Acaso no sabe? Hoy es el cumpleaños de ______...
Es cierto… ¿Cómo pude olvidarlo? Ella me comento que haría una fiesta en casa para su cumpleaños, pero como estuve ocupado con la oficina, lo olvide completamente. Soy un idiota…
Deje todos los papeles acomodados arriba de mi escritorio, me puse de pie y tome mi saco.
Ross: Cancela la reunión de hoy a las tres, dile que ocurrió un inconveniente y tengo que ausentarme. También encárgate del informe. No te preocupes, solo falta poco para terminarlo y procura entregarlo hoy si es posible… (Dije mientras me colocaba mi saco) Oh, y dile a Cecilia que haga un informe de cómo va avanzando el último proyecto que está a su cargo. (Comencé a caminar hacia la puerta)
Camila: Claro… (Respondió mientras anotaba todo) Por cierto… ¿Sucedió algo?
Presione el botón del ascensor que solo tardo unos cuantos segundos en abrir sus puertas. Sonreí y gire hacia Camila…
Ross: Necesito comprar un regalo para un Pequeño Polluelo…
Narras Tu:
Lily: ¿No tienes apetito?
De repente, sin darme cuenta, me encontraba perdida en mis pensamientos mientras miraba hacia la ventana que estaba colocada hacia mi izquierda. Cuando mire mi plato, solo había comido la mitad de todo, algo que nunca suelo hacer…
Tu: ¿Eh? No solo…
Lily: (Sonrió) ¿Estás pensando en él?
Tu: ¿Qué? ¡No! ¿Cómo crees…?
Lily: (Me miro sonriendo)
Tu: (Suspiro) Está bien, es cierto…
Lily: ¿Entonces…?
Tu: Es que… (Guarde silencio) me acostumbre a comer con él…
Lily: Dios… (Sonrió) Estas en problemas…
Tu: Lo se…
Narra Ross:
Aunque dije que necesitaba comprar un regalo, no logro encontrar uno indicado. Pase tienda tras tienda, pero no encuentro algo que encaje con ella…
Casi en todas las tiendas solo venden ropa, o accesorios. Pero no logro imaginármela usando todas esas cosas… ella no es ‘’ese’’ tipo de chica, algo de lo que estoy un poco feliz.
Al final no logre encontrar nada y comencé a caminar a través de las calles buscando algo que llame mi atención en alguna tienda, pero todo es lo mismo…
Cuando estaba pensando en darme por vencido, encontré el regalo en el lugar menos pensado. Una tienda que no llamaba mucho la atención, logro llamar la mía. Sin pensarlo mucho, entre en aquella tienda. Cuando entre, vi que vendían todo tipos de colgantes, collares o llaveros. Comencé a caminar por la tienda para buscar algo que me gustara y que le gustara a ella, hasta que me detuve en seco cuando algo llamo mi atención.
Tome aquel colgante para celulares y lo observe detenidamente. No pude evitar reírme cuando lo vi… era perfecto.
Ross: Sin lugar a duda… te gustara Polluelo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)